
Hace veinte años, cuando los Smiths se separaban, todavía se podía hablar de una corriente de bandas 'alternas'-es decir, sustentadas por un sello chico, y lejos de los métodos de mercadotecnia del mainstream-; era la epoca en que Morrissey era adorado como el adalid de los pibes que no entraban a las discos, que cantaban orgullosos aquello de 'Hang the DJ', del single 'Panic'. No ser normal era la norma: habia que ser anti-cheto (o antitecno) cultivar cierta ingenuidad -lo que los periodistas llamaron 'twee'-, y abjurar de la grasada hair metal americana. Claro, Inglaterra era la meca de donde el look indie habia nacido. Alli nunca hay sol, y los goths, indies, y demas eran invariablemente glaucos y desgarbados. En America convenía ser de una ciudad que no tuviera playa, porque la playa es exhibir el físico, y esto iba en contra del ethos indie. Cuanto mas ascetico y desdichado, mejor. Ser un loser era mandatory, y si sabías sobre películas raras de los sesentas y cincuentas, mejor. Cierto espíritu camp disidente, presente en películas como 'All About Eve', la versión de Juana de Arco que hizo Frances Farmer, o 'Whatever Happened to Baby Jane', se dejaba ver en nombres de bandas o en la vocación de aguafiestas maniqueísta de fantasmones como Morrissey o Kurt Cobain. Estar muerto es muy conveniente y da prestigio en el mundo indie: Ian Curtis, James Dean, y cualquier fiambrazo joven torturado en el martirio de vivir cuya imagen se pueda poner en una remera-siempre negra, caki, o azul oscuro-queda bien. Y es que capitalizar las ansias de pertenecer de los bichos bolitas es tan redituable como venderle celulares a los cumbiancheros. Hace veinte años, ciertos sellos como Geffen se dieron cuenta que podian tener subsidiarias maquilladas de 'indie' para editar bandas alternas y vimos como R.E.M o Nirvana se multiplicaron en radios y vidrieras de disquerias.'Pero yo ya los conozco de antes' era la frase de rigor del verdadero indie, el tipo informado que se asqueaba cuando escuchaba cantar a sus compañeritos de division del secundario 'Losing my Religion' en un inglés horrible. Ahora todo es indie. Lo sellos ni se molestan en contratar cazatalentos que hagan scouting para ellos, o tienten a noveles bandas para que se pasen a sellos grandes: los fabrican a imagen y semejanza. Para tener un look indie sólo hace falta vestirse con un kit mas o menos fijo. Ellos: (unisex) fundamental, los anteojos de marco grosso negro como los de Dean o Rodolfo Walsh; la barba crecida como de tres días; si es rala , mejor. Las camisas deben ser de colores oscuros preferentemente, y entalladas manga corta; zapatillas tipo topper oscuras, o de vestir como las que usa Jagger en el video de 'Miss You';los pantalones tambien entallados-¿vieron que Macca se viste con Hilfiger como Bowie?-y las guitarras deben ser viejas, entre el 54 y el 64-¡ni se te ocurra comprarte una Ibanez o una con afinación electrónica! -de marcas y modelos como Rickenbaker, Jaguar, Fender Telecaster (nunca Strato) o Mustangs, o las Teardrop.Todo tiene que parecer de segunda mano (nota: cuando el indie empezó, en los ochentas, estas guitarras eran de segunda mano; ahora para tener una de ésas, tenés que escriturar la casa a nombre del vendedor)
Para ellas: idéntico tipo de anteojos; vestidos pedorros como de muñecas de porcelana, con voladitos, jeans entallados tiro bajo, maquillaje excesivo, zapatillas o zapatitos de Caperucita Roja, musculosas con estampados en negro tipo stencil, camperitas de cuero hasta la cintura o sino sacos largos tipo sobretodo; el pelo preferentemente corto, como los hombres, y con hebillitas.Todo tiene que ir acompañado con mochilas, con stickers home made, y pins de anime. Tu viejo te tiene que ver y pensar que sos un pelotudo. Ahora sali a la calle y andate hasta la Bond Street. Santa Fe y Callao. Si vivís en el Chaco, estás cagado. Mejor convertíte en un flogger, o un fluffer, comprate la peluca de Dragon Ball Z, o metéte un pepino en el orto. No me digas que no te avisé.