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Wednesday, July 22, 2015

1994



Todo era bastante más simple cuando tenía 19 años. Se podría llamar ‘síndrome del paraíso perdido’,  o los espectros de la guerra fría persiguiéndome,  pero cuando se es joven, hasta el infierno ofrece algo de sombra. Supongo que los que hoy no te dejan entrar en su Instagram porque no tenés un teléfono inteligente, o a su grupo de WhatsApp por la misma razón, cuando tengan cuarenta serán empleados de algún robot, y soñarán con acostarse al sol en alguna playa o plaza cuando salgan del trabajo, donde estarán encerrados como pollos en un criadero. El peronismo va a seguir, seguro:  como en ‘1984’ (la novela) o como en 1950 (el año) estaremos espiados por ‘manzaneros’, alcahuetes del partido,  y cada vez que los crucemos, tendremos que ponernos la manito en el pecho, como CFK cuando canta el himno. En la música, tendremos opciones como el ‘pop esquimal’, ‘la ranchera hindú’, o el ‘chamamé japonés’, un síntoma que ya se puede apreciar es este mestizaje de formas que no tienen casi contenido, porque lo fuerte de una identidad viene con lo inequívoco de una idiosincrasia, el haber hablado un solo idioma, haber conocido sólo a pares,  nacidos y criados en un solo lugar. Todo esto se perdió. Da lo mismo tributo senegalés a los Beatles, que tango tocado por hámsters.  Como en la película ‘Logan’s Run’, tendremos relojes que indicarán nuestra caducidad, detectores de obsolescencia basados en nuestro genoma, que nos indicarán cuánto tiempo  o energía nos queda como la pilita de los celulares.

En 1994 un alfajor Fantoche salía 50 centavos. Un boleto de colectivo, 45. La ropa de las chicas era bastante anodina (los noventas no habían entrado completamente, y se veía mucha prenda holgada, jardineritos, algodón, y colores pastel) Teníamos erecciones cada 15 minutos, incluso se nos paraba caminando por la calle, detrás de algún culo de mujer que se movía debajo de un jean. Las arterias nos bancaba tomar vino berreta, que salía $1,50, pero proporcionaba alucine para toda una siesta bajo el sol de invierno. 21 años atrás, no nos importaba estar solos:  la idea de la soledad nos parecía  romántica, y hasta la locura era inspiradora. Escuchábamos a los Doors, Peter Gabriel, los Beatles. Dejarnos crecer el pelo gracias a Kurt Cobain, que se acababa de suicidar, parecía un obligado homenaje. Argentina entró  al mundial en USA, pero salió saboteado por la efedrina. En una de mis largas caminatas por la costanera, encontré un gatito, lo llevé a lo de mi abuela, pero murió a los pocos días. Not a care in the world, como ahora, pero ahora sabemos que está mal. Que el paraíso en la tierra es el infierno, que no se puede vivir de hippie toda la vida, aunque algunos lo logren gracias a la política. La falsa idea de la gratuidad, del ‘vivamos con lo nuestro’, está dejando tres generaciones que se van a encontrar en las filas de los hospitales públicos, transportes, cárceles, o escuelas,  para votar,  cumplir condenas, viajar, o ser atendidos por heridas de bala, o embarazos no deseados.  Todo basado en la idea de la lucha de clases, de repartir mejor, eliminando el sistema de méritos y castigos. En las escuelas van a aprender a cagarse a tiros. En los hospitales, a verduguear a los médicos; en los transportes,  a todo el pasaje. Parece que en los cementerios se va a poder vivir mejor. Espero que todo quede registrado por algún celular.

Wednesday, July 08, 2015

Residents - OurTiredOurPoorOurHuddledMasses (1997)



Dos pintores de la antigüedad, Zeuxis de Heraclea, y Parrasio de Efeso, después de saberse rivales en su arte, decidieron competir para ver quién era el mejor. Los dos debían pintar un cuadro, a lo que Zeuxis aportó un lienzo donde se veía un racimo de uvas. Tan realista y patente era su trabajo, que los pájaros bajaban a picotear la tela, sin advertir que era un simple bodegón. Cuando Parrasio mostró su trabajo, Zeuxis se acercó a descubrir el velo que cubría el cuadro, para darse cuenta que el manto sobre la tela era el cuadro mismo. De esta historia se puede deducir una primera idea, y es la de que el arte es siempre engaño, artificio, o mímesis, imitación de la realidad. Pero si vemos el velo como la manera de indicarnos que hay algo más allá de lo evidente, descubrimos que el arte de los últimos 150 años es un engaño que se acepta a sabiendas, como un tren fantasma en el que entramos con morbo prostibulario, dispuestos al terror fingido, que se relaja en carcajadas autoindulgentes, o a la excitación furtiva de pacotilla, que se vacía en un preservativo y se tira. Y es que desde Warhol hacia aquí, ya no existen ojos desnudos o inocentes, como los de los pájaros que comían las uvas pintadas. Para acceder a una obra de arte hace falta erudición y actitud, postura de ‘yo voy a ver arte’, que es la misma actitud de ir al ginecólogo, o pagar en lo del contador. Uno ‘se prepara para’, porque el arte está confinado a tal fin, un lugar donde puede ser visto. Ya no se trata de un vitral en una catedral. Ahora es un bien de consumo, con peso neto, precio, y aditivos. La obra de arte, un bien espiritual, se volvió mercancía, y al revés, que es lo peor.
Los Residents tienen todo esto, y lo explotan. Muestran las convenciones de una banda de rock (son cuatro, tocan instrumentos eléctricos, cantan y tocan sus canciones) pero todo llega hasta allí: desde 1976 son una banda cuyos miembros aparecen tocando disfrazados con sus rostros ocultos. Hacen incógnito, o reniegan de lo que hace subyugantes a las estrellas del mass-media, lo distintivo de las celebrities: lo único de sus rasgos, lo inimitable de sus identidades. En un mundo en el que los artistas son marcas, y en el que se exalta la validez de fábrica como garantía de autenticidad, y cuando en realidad todos los productos pop se parecen, al ser sólo una máscara intercambiable, podrían ser ignotos choferes de colectivo, verduleros, o legisladores en una doble vida. Se apropian de identidades ajenas (Hank Williams, Ray Charles, James Brown, Beatles, Stones, Dylan) nunca a manera de homenaje, siempre en clave paródica desde lo gráfico, deformando una portada, como la de ‘With The Beatles’, imitándolos, versionándolos, o sampleándolos descaradamente, como al ‘Billy Jean’ de Michael Jackson. Es, a simple vista, el arte como rapiña; a simple vista, pero también lo es como oprobio, a la manera de Frank Zappa, pervirtiendo un inocente clásico del bubble- gum como ‘Teddy Bear’, aportándole un toque pedófilo inconfundible. O de iconoclasia pura, como lo hacen con el ‘Satisfaction’ de los Stones. Se trata siempre de pervertir el sentido, y volverlo extraño al oyente que ya conoce la obra versionada. Es ofrecer uvas podridas a los pájaros. Sin embargo, es el desencanto con la industria y el negocio de la música, -los verdaderos ‘descarados’- lo que los hace escribir versos como ‘Maybe if I put a bullet in my brain, They'll remember me like Kurt Cobain. And the parasites on MTV, would wipe their eyes and act like they knew me’
En este cd doble que les ofrezco en dos links, rippeados como WMA, hay simples con sus dos lados, eps, algunos temas del ‘Commercial Album’ (un disco que consiste en temas de un minuto), y ‘concentrados’ de ciertos discos, donde en tracks de más de 9 minutos, se pasa revista a LPs enteros. 


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Saturday, May 30, 2015

Cumplimos 9 años!



‘El que en 2006 se armaba un blog porque era de lo más hip, lo mantiene en 2015 porque es un romántico’.
Todavía recuerdo la época en que había que entrar a un ciber-café para chequear mails, chatear, o actualizar tu blog. Era la misma época en que salir con cien mangos era más que suficiente; todavía comprábamos cds, y había ganas de leer libros. 2006 fue el año en que entramos en la treintena, aspirábamos coca con amigos, y todo nos chupaba un huevo. Vimos a Daft Punk, Patti Smith, Beastie Boys, y Yeah Yeah Yeahs. Empezamos a dar clases de inglés, y pesábamos 10 kilos menos. Creíamos en la amistad, y crecimos para ver que estamos solos. Que no hay nada al final del arcoiris, y que fuimos ingenuos, y un poco boludos. Que nos dejamos engatusar por minas que no valían la pena. Que Facebook y los smartphones se chuparon todo lo que íbamos a hacer en los cibers, incluso a los cibers.  Que algunas amistades, por más virtuales que sean, siguen siendo reales, buenas, verdaderas y duraderas.

Amo este blog por más que esté muerto, demodé, y sin corresponsales ni comentaristas. Seguiremos posteando de vez en cuando, aunque sólo sea para parecer cuarentones encaprichados,  nostalgiosos de mejores épocas.

Sunday, June 29, 2014

Borges y Una Pesadilla

‘Quiero referirles una pesadilla que en estos días me contó Susana Bombal. No sé si contada tendrá efecto; posiblemente, no. Ella soñó que estaba en una habitación abovedada, la parte superior en tinieblas. De la tiniebla caía una tela negra deshilachada. Ella tenía en la mano unas tijeras grandes, algo incómodas. Tenía que cortar las hilachas que pendían de la tela y que eran muchas. Lo que ella veía abarcaría un metro y medio de ancho y un metro y medio de largo, y luego se perdía en las tinieblas superiores. Cortaba y sabía que nunca llegaría al fin. Y tuvo la sensación de horror que es la pesadilla, porque la pesadilla es, ante todo, la sensación del horror’ (J.L.Borges, Siete Noches, 1980)




Friday, May 30, 2014

Cumplimos 8 Años!

De golpe y porrazo a tontas y a locas, como quien no quiere la cosa, a contrapelo de agoreros y chupapijas, seguimos vivos, e hinchados las pelotas. Tan hinchados que ya tenemos un tercer testículo. Este blog nació bajo el signo de géminis, porque se nos antojó, en mayo del 2006, después de escuchar en el programa de Zlotogwiazda que existía una plataforma como Blogger, que habíamos de desdoblarnos en maldoror, y yo, que somos el mismo, y esa es la manía de géminis, el no saber quién es el que escribe, y quién es que vivió las cosas que aquí conté. Tampoco pude definir un tono parejo, o un género para este blog: a veces diario íntimo, a veces oprobioso escenario de diatribas, a manera de pared de excusado, lo que me valió el desprecio de algunos, que deben haber dudado de mi salud mental, o de mi veracidad. No importa.Si la experiencia humana debe dejar un registro, sea el vestigio de la cultura, el residuo de la contaminación, o la afrenta del crimen, un blog es menos que inofensivo; mucho más daño hacen todos los boludos que sacan libros en papel, que ni es higiénico ni nada, con auspicio de fundaciones, ONG's, sociedades de fomento, o actividades descaradamente prostibularias, llámese cultura oficial, o farsa consensuada. Para los que no tenemos ninguna utopía personal, o colectiva, o un berretín que perseguir, escribir es un escape, hacia adentro, porque el afuera, la intemperie, es un lugar bastante espantoso. La experiencia interpersonal puede ser el lubricante para la constipación intelectual, pero uno llega siempre a aquella con un bagaje de sanos prejuicios que le impiden participar del quehacer mundano. Uno perdió las ganas de prosperar, de relacionarse, de fornicar, o la vanidad de la trascendencia pública. Hasta me puedo sentir tentado todavía en dar un buen consejo, o ayudar a alguien que está triste, pero sé que este es un camino solitario: caminamos todos juntos, pero los senderos son de cada uno. Hoy en que todos dicen estar en la búsqueda de un 'nicho', yo tengo el nicho que me mejor se ajusta a las necesidades, no de marketing, sí del despropósito, del anonimato, y ya se sabe: escribir es el oficio de los inútiles, los perezosos, y los neuróticos. La autoayuda más eficaz es el suicidio, o es acaso el más honesto de los gestos. Sin pasión, sin ánimo de trascender, sin ambición de llegar a ningún lado, vamos conformándonos un submundo, una vida interior hecha de restos de sueños rotos, de lo que flota luego del naufragio. En nuestra isla les daremos provecho.
El soporte de la blogósfera, con su anonimato, y su ethos casi zen, es como la posición de un francotirador. Uno está aquí, pero podría estar en cualquier lado. El camuflaje ayuda al disimulo, y si puedo ser un árbol, no te vas a dar cuenta, ni aunque seas un perro con ganas de mear. Lo importante es lo certero del disparo. ¿Qué libro puede darte esto?¿Qué es un escritor del papel, más que un apoltronado burgués que se sirve whisky de una botella de cristal tallado, y que espera que el furtivo asaltante entre a desnucarlo? Es un artefacto del s. XX, secular, elitista y autorreferencial. El blog no sirve para socializar, no hay 'Feria del Blog'. Nadie se arma un blog para conseguir novia, o para que lo inviten a asados. Es formación fuera de la academia, es pasión sin objeto, es comunión en el aislamiento. No se trata de ser exitoso, sino de dejar constancia de que fuimos fieles a nosotros mismos. El éxito, ¿es el pete que te puede llegar a hacer la mujer de tu amigo, el otro escritor, que te aprecia pero al que nunca consideraste tu amigo?¿La gratuidad de la beca eterna de creer que si tu editor te alquila una cabaña junto al Nahuel Huapí, se te van a ocurrir ideas brillantes?¿Tomar merca con los zombies de la farándula?¿Conocerlo a Tom Wolffe, y vomitarle fernet en su inmaculado traje blanco? Basta tratar de limpiarse el culo con cualquier cosa que encuentres en una librería, y encontrar que tu ojete no aprueba la 'textura' de la celulosa, sea, una novela, un ensayo, o la guía telefónica. La letra impresa tiene sus días contados, como la música en soporte físico, o la voluntad popular en esta mentira que llamamos democracia. Every man for himself. Sauve Qui Peut. Sálvese quien pueda.


Thursday, May 15, 2014

A 20 años de Pulp Fiction

Así como Eric Hobsbawm decía que el siglo XIX terminó en realidad en 1914, la aburrida década del ochenta terminó en 1994, con esta película, que le puso la tapa a todos los tópicos idiotas de la década reaganista: los vigilantes forzudos implacables ( Stallone, Schwarzenegger, Chuck Norris) los culebrones espaciales, los extraterrestres amigables, y la Ciencia Ficción optimista con viajes en el tiempo (Lucas, Spielberg, Zemeckis) las comedias teen con acné de la preparatoria donde siempre el loser tristón se ganaba a la minita (Breakfast Club, Karate Kid, o cualquiera donde aparecieran Michael Fox, o la coloradita esa)
Con un presupuesto modesto para lo que representa el promedio de Hollywood (ocho millones de dólares) que terminó recaudando 200 millones, e inauguró la era del cine 'indie', y toda una descendencia de historias de gángsters trajeados, asaltos, policías corruptos, y mujeres más peligrosas que cualquier arma de fuego. El cine acusó recibo primero (¿alguien se acuerda que ese mismo año se estrenó el bodriazo de 'Forrest Gump', y su lacrimógena historia patriotera y cursi?) dándonos con hijos putativos como Guy Ritchie o Robert Rodríguez, lo que llevó a que se revaloraran los tópicos de la novela negra, y cómics como los de Frank Miller, o Will Eisner.
 La recién estrenada década del noventa ya había mostrado tres saludables síntomas al respecto: 'Bad Lieutenant', de Abel Ferrara (1992), 'Cape Fear', de Scorsese (1992) y 'Romeo Is Bleeding' del 93, donde la figura del policía corrupto, típico tópico del cine negro se vestía de uniforme en las actuaciones de Harvey Keitel, y Gary Oldman, y la figura del vengativo ex convicto protagonizado por DeNiro, alteraban la predecible mímesis del espectador con las figuras representativas de la legalidad, y con el tema común de la redención en cada uno de los tres protagonistas. Tarantino aportó primero 'Reservoir Dogs', sobre un asalto a un banco que sale mal, y que es contado en retrospectiva por la banda de ladrones reunida en su refugio. Es esta una película de actores, que nos muestra la magistral labor del mencionado Keitel, que confió en Tarantino casi sin conocerlo, Michael Madsen, Tim Roth, Steve Buscemi, reconstruyendo en el relato el malogrado atraco, revisando los errores de la tarea, a manera de ensayo póstumo, en el que se ve el oficio de los actores, y del libro. Es esta misma minuciosidad la que despliega Tarantino en Pulp Fiction, con tres historias que se tocan en algún punto, con personajes que van y vienen, en una historia única no lineal, que haría la envidia de cualquiera de nuestros mediocres realizadores locales, tan afectos a la salamería y el sentimentalismo ( todavía me acuerdo un reportaje a Marcelo Piñeyro en que confesaba que la historia le había parecido 'demasiado rebuscada') La televisión no sintió el cimbronazo inmediatamente (ese mismo mayo del 94 empezaba la forrada de 'Friends', y sus diez temporadas consecutivas) pero menos de veinte años después, si una serie como Breaking Bad, tiene como protagonistas personajes con talante de antihéroes, significa que algo pasó, porque son estos motivos que habrían sido impensables en la modosa década del ochenta.
Si hay algo que Tarantino pone en práctica en sus películas, y que reconoce haber imitado de su admirado, y recientemente desaparecido Elmore Leonard, es ese uso de diálogos aparentemente triviales, sobre anécdotas que si bien no hacen a la historia,  quedan en la memoria del espectador, y le dan realismo a los personajes, humanizándolos. Travolta y Samuel L Jackson hablan sobre hamburguesas en Pulp Fiction, la banda de ladrones de Reservoir Dogs, que no se conocen por sus nombres reales, se cuentan anécdotas sobre series de televisión  para 'romper el hielo', tal como lo hace Uma Thurman con el empleado de su pareja, que tiene que sacarla a cenar para demostrarle su fidelidad. Es cierto que en general el humor es viril, socarrón y machista, pero personajes como Mia aportan la verdadera imagen que Tarantino tiene de la mujer, con su carga de peligrosos caprichos e impredictibilidad.
Pulp Fiction tiene tres historias que se cruzan en algún momento, pero en cada una hay un tema de cambio de vida, de punto de inflexión que afecta a uno de los personajes. Los gángsters encarnados por Samuel L Jackson y Travolta debe liquidar a un soplón y es allí donde se produce un 'milagro': un novato que se esconde cuando los sicarios entran en la escena de la ejecución, la irrumpe a los tiros contra la pareja, que consigue salir ilesa. Reflexionando sobre el hecho uno de ellos decide dejar la vida delictiva. El boxeador que encarna Bruce Willis, yendo en contra de su contrato en el que debe 'ir a menos' en una pelea para emparejar las apuestas en favor de su contrincante, tiene un sueño que lo disuade a ir en contra de lo que acordó, knockeando a su rival, y huyendo de la escena. Y si a Marcellus Wallace no le cambió la vida para bien, le abrió 'un mundo de sensaciones'. En las dos historias hay un deus ex machina, un evento anormal que tuerce el rumbo de la historia.


La música dejó tanta mella como lo colorido de las historias. En Pulp Fiction se rompe la idea del score, de la música compuesta PARA el film, ya que aquí se agrupan canciones ya conocidas en un nuevo contexto. Es sabido que Tarantino es un dedicado coleccionista de discos, y en Reservoir Dogs, la voz en off de un locutor que anima con temas ítalo pop las escenas más crudas hace las veces de atenuante, como de hilo conductor, como una banda de sonido consciente de sí misma, como si fuera un personaje más, y no sólo un efecto incidental. En Pulp Fiction hay música surf, soul, y una escena en que Travolta y Uma Thurman bailan un tema de Chuck Berry en un concurso de baile en una 'tour de force' memorable. Al revés de lo que se pueda suponer, Tarantino no busca la música para determinada escena, sino que la canción le sugiere la historia, o el motivo de la escena.
Pulp Fiction fue un hito de economía de recursos, de austeridad, condimentada con un personalísimo sentido de la estética, y carácter atemporal, que fue en contra de la corriente imperante y sus tropos, anquilosados en valores propios del ATP, en favor del Prohibido para Menores, que salió del exceso y la vacuidad de los FX, para darle paso a lo substancial de la historia, perfecto equilibrio entre forma y contenido. Y si lo 'indie' se entiende hoy como cualquier film con colores glaucos, rostros inexpresivos, los mismos actores hieráticos, y la misma ausencia de vicisitudes memorables, allí estará Pulp Fiction, con sus colores chillones, sus saltos espacio temporales, su trama retorcida y su música atronadora. Inolvidable

DEUS EX MACHINA: 'Do you think God came down from heaven and...'

Saturday, March 15, 2014

Baco, el dionisíaco (Laiseca)

Estamos en tiempos de bacanales, lo que hoy se llama carnaval, y me acordé de este texto de Alberto Laiseca, publicado en la revista de distribución gratuita, 'La Mañana del Hospital', de marzo de 1984, número dedicado al alcoholismo
                                               
                                               
Baco (llamado Dionysos en Grecia) era hijo de Júpiter y su mujer mortal. Esto último es importante pues sus funciones de arquetipo consistían en ser puente entre lo humano y el mundo divino. Su propio nacimiento es muy simbólico: Sémele, su madre, murió antes de gestarlo por completo; Júpiter introdujo el feto en su propio muslo, previo abrir un tajo, y luego cosió la herida. Baco, pues, es gestado por su madre, pero también por su progenitor. El niño, para nacer, rompe la carne de su padre. En su aspecto más común, el nuevo dios preside los viñedos (parte de los frutos de la tierra, función que comparte con Démeter, otra divinidad agraria) y se manifiesta en la embriaguez alcohólica: en su aspecto más complejo es el instinto sexual vivido en comunidad, la exaltación triunfante, la ligazón a la tierra, el triunfo sobre la muerte; es el delirio procreador, el entusiasmo. Y si no, véase: Baco es educado por las Musas, pero ellas, cuando el dios es adulto, no participan de su cortejo; esto es: proto, generador de, previo a, pero no la inspiración actuante; o sea: sin Dionysos, sin convicción, alegría creadora y plenitud viviente las Musas no llegan o llegan a destiempo y mal (en forma incompleta.)El acto mismo de la creación es calmoso (las Musas no participan del cortejo), pero sin la exaltación genital sacra, protocreadora, el autodominio magistral no se alcanza. Preciso es perderse para encontrarse. Perderse de manera legal y cósmica, por supuesto, no como un borracho consumidor. Para gastar hay que crear primero, tal la suprema lección. Lo que sucede en la juventud, sucede para siempre, con variaciones. Por ello, en las representaciones estatuarias de Dionysos, al principio de su culto era forjado bajo la forma de adulto con gran barba (es un dios de doble fuerza: Viejo cuando joven, joven cuando viejo); pero en la época romana su continuo rejuvenecimiento terminábalo de mostrar adolescente.
Lo salvaje descontrolado, la locura homicida, se manifestaban sólo entre los adoradores tardíos de Baco: las tres hijas del Rey Midas negábanse a participar en la religazón (orgía) sacra de Dionysos; bordaban y tejían como vírgenes perpetuas. El dios, enojado ante tanta prudencia, se les aparece. La locura sagrada, en ellas, por haber llegado tarde y mal, se transforma en sacrílega: cometen innumerables crímenes; con su delirio destruyen a otros y a sí mismas. Baco, por fin, entra en piedad, y las transforma en aves nocturnas para que dejen de hacer maldades inconscientes. 



La lección final es: quien no respete la loca exaltación en su juventud, quien en ella no sea imprudente jolgorioso (para forjar la protofecundación), condenado estará al triunfo chasco en la noche de la vida. Los reyes que en el mito, se niegan a adorar a Baco, son enloquecido por Rea ( Madre Tierra, y abuela de Dionysos) y terminan matando a sus propios hijos o bien son destrozados por las mujeres de su propio pueblo, poseídas por la Locura sacra. No otro es el final de Orfeo, quien muere porque en su excesivo dolor (su necrofílico culto a la muerte Eurídice) ofende a la vida. Es hecho trizas por las bacantes de Tracia, sacerdotisas del dios, como un reajuste del arquetipo desequilibrado.

Wednesday, January 29, 2014

Quevedo

Alcé los ojos y ví la Muerte en su trono, y a su lado muchas muertes. Estaba la Muerte de amores, la Muerte de frío, la Muerte de hambre, la Muerte de miedo, la Muerte de risa, todas con diferentes insignias. La Muerte de amores estaba con muy poco séquito. Tenía, por estar acompañada, porque no se le corrompiesen con la antigüedad, a Píramo y a Tisbe embalsamados, a Leandro y a Hero,  y a Mcías en cecina, y a algunos portugueses. Mucha gente ví que estaba ya para acabar debajo de su guadaña, y a puros milagros del interés resucitaban.
En la Muerte de frío vi a todos los obispos y prelados y a los más eclesiásticos, que como no tienen mujer ni hijos que digan que lo son, en estando malos cada uno carga con lo que puede y muere de frío.
En la Muerte de hambre vi  todos los ricos , pues como a gente bien mantenida, en cayendo malos todo es dieta y regla, de miedo de crudezas, de suerte que de hambre mueren, como los pobres de ahíto, a causa de que dicen que todo es flaqueza, y nadie entra que no les dé algo, y comen hasta que revientan y mueren.
La Muerte de miedo estaba la más rica y la más pomposa, con acompañamiento más magnífico, porque estaba toda cercada de gran número de tiranos y poderosos, por quien se dijo: Fugit impius nemine persequente. Estos mueren a sus manos, y sus sayones son sus conciencias y ellos son verdugos de sí mismos, y solo un bien hacen al mundo: que matándose a sí de miedo y recelos y desconfianza, vengan de sí propios a los inocentes. Estaba con ellos los avarientos, cerrando cofres y arcones y ventanas, enloqueciendo resquicios y hechos sepulturas de sus talegos, desvelados y pendientes de cualquier ruido de viento; los ojos hambrientos de sueño, las bocas quejosas de las manos y las almas trocadas de plata y oro.
La Muerte de risa era postrera, y tenía un gran cerco de confiados y tarde arrepentidos, gente que vive como si no hubiera justicia y mueren como si no hubiera misericordia. Estos son los que diciéndoles: ''Restituíd lo mal llevado'', dicen: 'Es cosa de risa'. Y diciéndoles: ''Mirad que estáis viejos y que ya no tiene el pecado que roer en vos; dejad la mujercilla que embarazáis inútil, que cansáis enfermo; mirad que el mismo diablo os desprecia por trasto embarazoso y la misma culpa tiene asco de vos, y el infierno se hace melindroso en veros; mirad que no hay que morir en vos'', responden: 'Es cosa de risa', que nunca se sintieron mejor. Otros hay que estando enfermos y exortándoles que hagan testamento, que se confiesen, dicen que se sienten buenos y que es cosa de risa, que han estado de aquella manera mil veces. Estos son gente que están en el otro mundo y que aún no se persuaden a que son difuntos.

Thursday, November 21, 2013

La Fama (Ovidio)

Este texto es de Las Metamorfosis (creo haberlo publicado antes), pero no deja de tener actualidad, y se hace increíblemente patente su certeza y su premonitoria admonición cuando pensamos en la internet y su global ubicuidad, su cualidad de perverso panóptico en el que todos amamos vernos reflejados, espiados, y juzgados, cuando no somos nosotros mismos los que espiamos, juzgamos, difamamos, en virtud de haber sido siempre observados, y juzgados de forma gratuita, vana e inútil.



Del orbe un lugar hay en el medio, entre las tierras y el mar
y las celestes extensiones, los confines de ese triple mundo,
desde donde lo que hay en dondequiera, aunque largos trechos diste,
se divisa, y penetra toda voz hasta sus huecos oídos.
La Fama lo posee, y su morada se eligió en su suprema ciudadela,
e innumerables entradas y mil agujeros a sus aposentos
añadió y con ningunas puertas encerró sus umbrales.
De noche y de día está abierta: toda es de bronce resonante,
toda susurra y las voces repite e itera lo que oye.
Ninguna quietud dentro y silencios por ninguna parte;
y ni aun así hay gritos, sino de poca voz murmullos
cuales los de las olas, si alguien de lejos las oye, del piélago
ser suelen, o cual el sonido que, cuando Júpiter
increpa a las negras nubes, los extremos truenos devuelven.
Sus atrios un gentío los posee. Vienen, leve vulgo, y van,
y mezclados con los verdaderos los inventados deambulan,
miles de tales rumores, y confusas palabras revuelan.
De los cuales, éstos llenan de relatos los vacíos oídos,
éstos lo narrado llevan a otro, y la medida de lo inventado
crece y a lo oído algo añade su nuevo autor.
Allí la Credulidad, allí el temerario Error
y la vana alegría está, y los consternados Temores,
y la Sedición repentina, y de dudoso autor los Susurros.
Ella misma qué cosas en el cielo y en el mar se pasen
y en la tierra ve e inquiere a todo el orbe.

Friday, July 19, 2013

Eh, amigo

Es recomendable tener un solo amigo en la vida. Uno conoce, a través de la vida institucional (escuela, trabajo, club) especímenes de ser humano que responden al parámetro de la normalidad, porque son estas las organizaciones humanas que buscan que entremos en esos parámetros, la norma: sirven al propósito de impartir formación, asignar tareas para el bien común, o repartir esparcimiento, en las que, además, se busca que socialicemos, y construyamos vínculos, para que, alentados por el éxito en las mencionadas faenas y habiendo podido conseguir pareja en alguno de  esos ámbitos, podamos volver a construir lo mismo que buscamos en ellas: formación, trabajo, y esparcimiento, para nuestros hijos y las generaciones por venir. O sea: buscan convertirnos en proveedores, contribuyentes, y electores. El que no estudia, no trabaja, y no mira fútbol, no puede pedir nada, y no puede opinar. Así se paga la deuda con la sociedad, la misma que, a partir de los beneficios construídos por las generaciones anteriores, no nos dejó morir de frío o de hambre, o de enfermedad. Pero cuando un individuo, por puro escepticismo, no reconoce deuda alguna, o no se aplica lo suficiente a progresar en los estadíos que lo convierten de beneficiado a deudor, y luego beneficiario de esos privilegios, se transforma en un antisocial. Y cuando dos antisociales se encuentran en aulas, claustros, gimnasios, y demás salas de espera de la sociedad, se produce una complicidad que los ayuda compartir las vicisitudes del yerro, y la anomalía. Y hasta se pueden sentir orgullosos de no ser parte del canon, del retorcido entramado que tantos aceptan atravesar, y que bastantes aceptan sin entender o analizar. Un solo amigo así, es suficiente, es aconsejable, y hasta necesario. Para envejecer medianamente acompañado, para compartir vicios, virtudes, o quebrantos. Feliz Día a esos amigos

Thursday, May 30, 2013

Cumplimos Un Septenio!


Los aniversarios me deprimen por dos cosas: porque me recuerdan el paso del tiempo, y porque soy siempre yo el memorioso, el que recuerda, mientras los otros viven. Como dijo Sartre, 'Vivre ou raconter'. Y es así, se vive o se cuenta. Los que se apropian de las circunstancias, las dominan y las ponen a su favor no llevan cuenta de los años, ni de las fechas. Su propósito es seguir las reglas, adapatarse, y competir en un juego inventado por otros. Son voluntariosos, agradecidos de la vida y aceptan sus términos, y por poco felices que se les presenten, saben sonreír, esforzarse, y sufrir por lo que vale la pena sufrir. No se amargan por especulaciones, contrafácticos, oportunidades perdidas, ni vacilan entre infinitas opciones. Su dirección es siempre ir hacia adelante. Los demás, los que nos debatimos entre las endebles condiciones que lo material nos pone como dificultad, sea tiempo escaso, espacio insondable entre lo que queremos y el lugar en el que estamos, o simple indeterminación de ánimo, somos proclives a la derrota automática, al yerro constante, cuando no al desvarío voluntario. Nos autosaboteamos, somos nuestros peores enemigos, y nos convertimos en profetas de un fin que dilatamos inutilmente. En medio, escribimos. Nos entretenemos con las minucias pretendidamente artísticas, pasatiempos de presos poco convictos. Porque a nosotros, los memoriosos, nos toca contar. Perseguimos fantasmas, y creemos, porque de otra manera no se puede vivir. Y como dijo Bob Esponja, 'La Historia me absorberá'

Monday, February 11, 2013

Sin Valentín



La noticia de la conciencia es relativamente nueva en el Universo. Y la conciencia de sí mismo es la conciencia de la soledad, y de que, si bien somos parte de todo lo que existe, el trabajo más difícil es convencer al OTRO de que es parte de uno. De eso se trata la vida, y San Valentín viene a recordárnoslo. Pero si hay algo más boludo que importar una fiesta gringa para justificar la compra de regalos, o la reserva de mesas de a dos en restaurantes, es sentirse triste porque uno está solo TAMBIÉN un 14 de febrero. Tanto es así, que un amigo de Facebook, seguramente sub 30, escribió esto en su muro (copio y pego)


esta semana sera un puto infierno para quienes no tienen novia/o, toda la semana bombardearan con mensajes de san valentin, el puto dia mas egoista del año, haran felices a las parejas y lo convenceran de comprar cosas mientras que a quienes esten solteros les echaran en cara no tener a nadie, y se los recordaran toda la semana, todo esto es el mayor ejemplo de por que san valentin es un dia de mierda y el peor del año, por esto nadie deberia callarse y soportar este dia de mierda
esta semana entodos lados se va a hablar del puto dia de san valentin, un dia egoista, pensado para parejas y para molestar a quienes no tienen novia o novio, para recordarles que no tienen a nadie mientras los demas estan felices,...Si ustedes, quienes no tienen pareja estan hartos de ese dia de mierda no se callen, algo debe hacerse contra ese puto dia de mierda

En lo personal, me siento un pelotudo, como cuando compré forros hace tres años (vencen en abril) para llegar un día tarde a una cita que pudo haber salido bien, y los cuales, con paciencia, gel y rellenos de zanahorias, iré introduciendo en lo más íntimo de mi anatomía.

Wednesday, December 05, 2012

Afterchabón (Sumo, 1987)


¿Un cantante pelado que había nacido en Italia, y que después de sobrevivir un coma hepático causado por la heroína, cantaba en inglés?¿Un rapado italiano que conoció a un argentino de origen escocés en el colegio, y que se vino a Córdoba para cantar reggae?¿Un cantante inglés calvo que tenía una banda argentina con nombre japonés pero que había nacido en Italia? Todo acerca de Sumo, y de Luca Prodan es demasiado disparatado e inverosímil para parecer cierto, pero pasó así,acá, sin más, y formó parte de la vida cultural underground de la primavera democrática. Una época que jamás se repetirá, ni en efervescencia, ni en protagonistas, ni en coordenadas, y justamente por eso, Sumo fue el non-plus ultra de la modernidad, a fuerza de absurdos, coincidencia, felices y de las otras, pero intensamente significativas.Y a pesar de haber dejado herederos (Divididos, Las Pelotas, Pachuco Cadáver) estos  reflejan de manera bastante oblicua lo que representaban cuando estaban todos juntos. Sumo fue la unión de gente de Córdoba, con un par de alucinados de Hurlingham, con un periodista devenido en músico, con el 'cantante italiano...' Era felliniano, un bote de náufragos sin destino, variopinto, y anárquico. Todo esto se refleja en este disco, Afterchabón, el último de la banda, que abre con una de esas anomalías, 'Crua Chan', una verdadera lección de historia sobre la segunda rebelión realista de los jacobitas escoceses en 1745. La canción abre con un redoble marcial, implacable, secundado por la guitarra de Ricardo Mollo en una frase cacofónica que imita gaitas en un 'loop' insidioso gracias al pedal de chorus. La voz de Luca tiene un efecto de megáfono, estentórea, lo que la hace tan apta para la guerra, como para abrir uno de los mejores discos de rock argentino de los últimos 25 años. Enseguida, y siguiendo con el disco, la acción nos lleva a Jamaica, con una reggae en clave melancólica, 'No Tan Distintos (1989)', que es enseguida borrado en intensidad por 'Banderitas y Globos', que supera la versión de 'Corpiños en la Madrugada', con ese puente en escala cromática descendente, tan Syd Barrett en 'Astronomy Domine', que uno parece estar viajando en un expreso desde Hurlingham a Cambridge, con el mismo ritmo taquicárdico de la canción. 'Mañana en el Abasto' es un mantra en acorde mayor y su sostenido, una muestra más del minimalismo musical de la banda, que sólo subraya la cadencia en arreglos sutiles de sintetizador, saxo, y alguna guitarra, en un letárgico aguafuerte a media voz, en primera persona, una viñeta de un barrio por entonces decadente y lleno de melancolía dominguera, bares vacíos, veredas llenas de verdura podrida y parejas que saludan al pasar. 'Hola Frank' es un tema 'vocalizado', más que cantado, muy en el estilo 'rapping' o 'talking' dylaniano, o 'loureediano', en un fluir de inconsciencia acentuado por una guitarra muy post punk en la vena The Fall. 'Ojos de Terciopelo' es un momento lisérgico de arpegios e increíble instrospección crepuscular, como no hubo antes  sólo quizás en 'Los Libros de la Buena Memoria' de Spinetta, y sus 'tigres en la lluvia'.' Lo Quiero Ya' es como una declaración de principios existencialista de Luca, con esa cita a Auden, 'When China Meets Africa', con aire sombrío y solo de saxo de Petinatto. 'La Gota en el Ojo' es un reggae igualmente melancólico, y con un estribillo calcado de otro reggae de Sumo, 'Rolando', del disco anterior. Mención aparte merece la labor de Superman Troglio, un tipo para el que 'tiempos débiles, o 'síncope', no existen: es su materia habitual. 'El Cieguito Volador' es una macumba amenazante cuya letra recuerda al 'Bela Lugosis's Dead' de Bauhaus ( con la misma atmósfera asfixiante, la misma  guitarra vitriólica, y los mismo coros miasmáticos) 'No te Pongas Azul' lo tiene a Diego Arnedo en contrabajo ejecutando una base hipnótica y redundante, para recibir a un Luca otra vez intimista y morrisoneano, vestido por un sedoso saxo de Petinatto, muy en la onda del Fever de Elvis que interpretaban. 'Noche De Paz' es la rendición del clásico villancico como lo hubieran hecho los Dead Kennedys, y 'Percusion Baby' es otro reggae tristón y moroso, dedicado a Stephie Nuttal, la novia baterista 'mancuniana' de Luca. Afterchabón es  un mosaico de estilos y vistas, pergeñado por una banda que que había alcanzado su madurez, como quizás ninguna otra banda lo había hecho antes, estilística y letrísticamente, sin acnés adolescentes, sin pleonasmos, ni pretensiones de 'contenido social', tan en boga hoy, o poses de 'hipermodernidad', tan al día entonces. Sólo la mirada entre sarcástica y escéptica típica de alguienm que ya pàsó los treinta y que no adhiere ningún 'ismo', por exiliado expatriado, o anacoreta metafísico( tal es la actitud del  rock posmoderno) lo cual lo hace una pieza descontextualizada, atemporal, en su belleza y su manierista encanto.
Maridajes naturales: 'Earth Sun Moon' (Love and Rockets, 1987; 'Starfish' (The Church, 1987); '40 Dibujos Ahí en el Piso' (Divididos, 1989) 'Tres Huevos Bajo Tierra' (Pachuco Cadáver, 1990)



Tuesday, August 28, 2012

Bradbury: La Muerte de un Veraneante

Quizás porque quise recuperar algo del chico que fui, el otro día boludeaba por el centro y me compré 'El Hombre Ilustrado'. Bradbury es un clásico indiscutible, y como tal, nunca te defrauda, lo que no le impidió ser criticado como ingenuo, demasiado optimista, o simplemente grasa, por pertenecer a un género menor y bastardeado como la Ciencia Ficción, autoayuda para astronautas o antisociales. El género que anticipó la llegada a la luna, haciendo que a casi nadie le importara demasiado el Apolo XI, porque ya habían visto esas escenas repetidas en ficción 'pulp' o películas clase 'B' en los treinta años precedentes. Y por su condición de clásico trasciende el género, ya que lo usa como una excusa para presentar los problemas humanos de siempre, sea en la voz de robots, marcianos, o en escenarios selenitas, o venusinos. Pero, ¿qué lo hace un clásico? Porque Bradbury es un clásico que entretiene a grandes y a chicos, como Disneylandia, o las tetas. Un clásico tiene dos elementos: uno sincrónico, y otro diacrónico. Rescata por un lado el zeitgeist, el espíritu del momento (la Ciencia Ficción era un género en ciernes en los E.E.U.U. en los cincuentas, con la tecnología de posguerra orientada al poder de los mass-media, y las armas de la Guerra Fría) y a la vez permanece vigente a través del tiempo y las generaciones por lo que decía antes. A diferencia de Asimov, que era un físico que usaba bastante pobremente el idioma, pero que exponía sesudas especulaciones sobre su ciencia en cuentos y novelas, Bradbury es como un visionario embriagado por los vinos de las uvas marcianas, por las brisas de los mares secos del planeta rojo, las caderas de sus exuberantes mujeres, y usa el género, que alguna vez fue un pobre artilugio para vender revistas berretas, como una forma para repasar la historia de su país, llena de pioneros arrojados a los confines de lo desconocido, haciendo uso de la conocida batería de recursos tecnológicos propios del género, pero haciendo gala también de un brillante uso de la parábola, las comparaciones coloridas, y un sutil conocimiento del alma humana en búsqueda de sentido. Su carácter metafórico le da siempre dos lecturas: una simple y otra compleja. Como en la metáfora, en la que una imagen inmediata o literal da por asociación un significado oculto, Bradbury siempre nos hipnotiza con lo evidente, para luego revelar otra trama, un dibujo a contraluz que se agita delante de una vela, como en esos veranos en que se cortaba la luz, y sólo teníamos libros para pasar el tiempo. Esos mismos veranos en que el olor en nuestras axilas nos decía que ya no éramos niños, o que Marte, imaginación mediante, bien podía ser el Chaco, tirados leyendo a la siesta, panza al piso.
Cuando en el 1997, la NASA descubrió en la Antártida un meteorito marciano con restos de bacterias congeladas, se empezó a especular con nuestro origen marciano, algo que el Mr. Ray ya había expuesto de una manera conmovedora en su cuento 'El Pic Nic de Un Millón de Años', en esa escena en que los sobrevivientes de la Tierra, luego del holocausto nuclear colonizan Marte, cuando los niños preguntan dónde están los marcianos, el padre de familia los lleva a la orilla de un calmo río, y mostrándoles sus caras reflejadas les dice '¿Quieren ver los marcianos? Ahí están'

Tuesday, May 22, 2012

Pachuco Cadáver @ UNL



La cita era ineludible no sólo por la proximidad geográfica (una línea de colectivos me dejó en la esquina del evento) sino también porque, por un lado, la efímera carrera de Pachuco Cadáver me remite a una época fructífera del rock argentino (quizás la última) en la que se mezclaron en coordenadas idénticas, y un mismo momento irrepetible, el nihilismo de Todos Tus Muertos, con la experimentación dance de Lions in Love, las rumbas stonianas de Los Rodríguez, y el caso de Pachuco, que llevaba como propias las marcas del exilio económico y la diáspora del período 88-89 y, por otro lado, representan una edad personal muy querida  en la que la música, la lectura y ciertas películas me marcaron para siempre. La música de Pachuco tiene que ver con un período muy específico del punk americano de fines de los setentas, en el que la llana prédica política fue matizada con cierta estilización ‘arty’, un cierto approach ‘dadá’ a la composición, y la desmitificación y la iconoclasia como sello común a bandas como, primero Residents, luego Sucide, Wire , Tuxedomoon, y Chrome. Esta voluntad de romper con los clichés del ícono rockero y sus poses se hizo más que patente en los Residents, que tenían en su negación de la identidad (siempre disfrazados con idénticos atavíos que ocultaban sus rostros y los confundían) la reafirmación de su identidad. Todos ellos tenían un idéntico acercamiento amateur a los instrumentos, y ninguno era un virtuoso. La expresión se justificaba a sí misma y los intérpretes se confundían con el público, sin poses, ni divismos, sin solos de guitarra, ni acordes complicados. El feedback y los acordes mayores se constituyeron en las improntas del famoso ‘Do It Yourself’, en una especie de ‘rockismo’ que era forma y contenido a la vez. Y en esto pensaba cuando Pettinato subió al escenario con una máscara que nunca se sacó en la hora y media de show. Este ánimo de desdoblamiento, de autoparodia, de ‘seamos otros por un rato’ justificaba lo que acabo de fundamentar. Roberto se disculpó por la tardanza en el show (los músicos no consiguieron vuelo desde Córdoba hasta Santa Fe y llegaron en una traffic) y tomó su Rickenbaker, para comenzar a desgranar parte de los dos disco de la Banda, ‘Tres huevos bajo tierra’, y ‘Life in La Pampa’. Desde sus teclado Guillermo Piccolini iba desde el mini- moog a la  notebook, tirando secuencias de beat- box, para cambiarse alternativamente a las guitarras, los coros, y la voz. Una agradable sorpresa la dieron Flavio Cianciarullo, y su hijo Astor quienes, en bajo y batería respectivamente, fueron recorriendo los dos discos del grupo. Roberto acusó voz cansina, no siempre llegando a los tonos en la guitarra y, bromeando sobre su condición causada por el  jet- lag, dijo ‘Les compré un chocolate en el free- shop hace once horas, lo quería compartir con Uds’. El chocolate nunca llegó, pero  fue bueno saborear este cadáver exquisito, aunque pasado de horas de avión.

Monday, May 30, 2011

¡Cumplimos 5 Años!


A lo largo de un lustro de una constante y poco fructífera carrera, maldoror se recibió en las FMA (Facultades Mentales Alteradas) y apenas recibir el título, fue al CRC (Consulado de la República de la Cordura) donde solicitó un pasaporte a ese país y, después de pedir la doble personalidad, se puso a esperar mirando cómo pasaban las agujas del reloj.

Curioso efecto el del tiempo: juntar meada en pelelas hasta llenarlas por el borde, juntar cáscaras de maní hasta no poder caminar sin escuchar 'cri, cri' debajo de los pies.... y el pasaporte llegó, y también llegó el corralito, que lo obligó a quedarse en las llanuras de la Locura, golpeando cacerolas en la Av. de Los Pelotudos, esquina Saber y Soler. ¿Otro cliché más de los sub-40?: 'Empecé este blog para olvidarme de alguien'. Idiosincráticas, agridulces, melodramáticas, como siempre lo son las fantasías muy personales, casi intransferibles, hice lo que pude para comunicarlas a través de mis alter egos (según el horóscopo, este blog es de Géminis): maldoror, Artie Shaw (¿adaptación de 'artichaut' -alcaucil- en francés?) Duraznito, el muñeco cocainómano, el Gato Locrio,  Naran Pauls...Pasaron plantillas, ¿la primera?: mínima black, por supuesto, con header en letras blancas, y vacío, exiguo, de adolescente ascetismo; widgets (¡la emisora de LastFm, setteada en 'artistas similares a Love and Rockets!) y después, mínima blue, y lo que ven. Los hábitos de posteo pasaron de la compulsión indiscriminada, el odio virulento de protestar y explotar en silencio, a elaborar y dosificar esas fantasías que mencioné: 'cachivacheo' costumbrista, cartoneo 'hotlinkeante', erotismo de pajero de cíber, pequeñas ofertas que se exhiben impúdicas en el cambalache de la mente en esta crisis de la mediana edad; sin apelar a ningún rubro, como en una casa de empeños, sin adentrar en ningún género en especial, somos de-generados: a veces diario personal, a veces la crítica a algún disco, alguna película, siempre con un estilo anti-moderno, y anticool. Le debo las gracias a los de siempre, los que me linkean y/o siguen: Klaatu3000 (Argentina), Rrose (Portugal), y los seguidores de la ventanita. Por 5 años locos.¿Un pedazo de torta? ¿Y porqué no un buen culo?

Wednesday, April 20, 2011

Postales Pascuales

Guillermo Moreno en una Pascua Peronista de 1959: como el peronismo estaba proscrito, traficó con huevos de chocolate con la cara de Perón, hasta que lo agarró Tacuara, y lo hicieron sentarse en la famosa lanza del nazionalismo católico

La peor Pascua de Ricardito Alfonsín no fue la del '87: aquí se lo ve con un futuro dirigente de Franja Morada en manos del Conejo Tarantino, un resabio carapintada que tuvo en vilo al país en esas jornadas de nostálgicos y mesiánicos (gracias Campolongo) alzamientos.

     
'Dále, Pascual': Silvio Soldán en Sastre, su pueblo natal de Santa Fe, animando la Semana Santa para un grupo de nazis refugiados en esa provincia.


El secreto detrás de la tristeza de Nicolás Cabré: una zanahoria de peluche que no supo agarrar a tiempo. De haberlo hecho sería un gay feliz, en cambio...
 Así fue el casting para el Agujerito Sin Fin. Claudio Morgado en el traje de conejo; sobre su falda, Nancy Dupláa
Chiche Gelblung haciendo todo por complacer a su madre: las Pascuas de 1954 le sirvieron para sacarle unos mangos a los cristianos de Villa Luro, y poder comprarle con ese dinero una colonia Nantes a su progenitora
 Graciela Alfano en un parate de la grabación de la novela de Migré 'Conchitas Pintadas', 1964

Aciago destino de un héroe: Pepe Pompín se toma el palo de TELEFE. Después de escupirle la cara a Victor Hugo Morales, y decirle, '¿querés bajar línea?, bajáte esta, puto', lo obligaron a usar esta careta de mono por goriloide y derechoso. Sólo lo despide Laika, la perra de la mujer de Wainreich (¡qué buena está!)

Monday, April 11, 2011

Una Epopeya Personal

'No veo ningún Dios aquí arriba'. La frase que dicen dijo Yuri Gagarin, y que en realidad  pronunció Nikita Kruschev durante un congreso de propaganda anti religiosa del Comité del Partido Comunista, y que atribuyó al cosmonauta para legitimar el ateísmo del régimen, parece jalonar la epopeya personal de un astronauta que fue elegido como pudo haberse elegido a cualquier otro (si la perra Laika hubiese leído a Marx, hoy tendríamos de presidenta a una veterinaria) Pero la historia de Gagarin y su afirmación no termina ahí: cuando le preguntaron a John Glenn si había visto a Dios, dijo algo como 'no necesito volar al espacio para verlo, porque está en el corazón de cada ser humano'. La anécdota hasta parece servida para aleccionar con una adecuada parábola acerca del ateísmo barbarizante de los parientes del este y moralizar sobre lo humanos y buenos hijos de Dios que son los americanos protestantes. La verdad es que Gagarin fue usado como un héroe de la Revolución, y se convirtió en una estrella: si orbitó la tierra una vez, lo hizo muchas más veces gracias a las fotos que se sacó junto al Che, Fidel, o Gina Lollobrígida. Pero si fue un héroe, no lo fue en el sentido prometeico de la palabra (es decir, una persona arrojada que arriesga su seguridad para arrebatar algo a un poder superior para luego traerlo a un plano inferior donde ese algo será más provechoso) . En un sistema político donde los individuos no contaban más que como números en favor de un proceso histórico - la Revolución - Yuri Gagarin fue el triunfo de una individualidad, porque fue elegido por sus capacidades únicas, y a su manera, en el espacio, en la inmensidad inconmensurable, como el protagonista de una aventura inaudita, fue libre, como Shostakovich con su música, o Chagall en sus pinturas. Sin ataduras a un comisario político que le dijera que Dios no existía. Yuri Gagarin derribó barreras que estan en la imaginación, porque demostró que se podía llegar donde sólo se había imaginado se podía llegar. Es paradójico que el mismo régimen que derribó estas barreras, en agosto de ese mismo año (1961) empezaba a construir el muro en Berlin.

Thursday, November 04, 2010

La Hora de la Rata

Un desvergonzado cuento que escribí en otra época,  que vuelvo a releer, y a corregir con pudor cuasi paternal. No soy responsable de lo que fuí. No soy el padre de aquel adolescente (tampoco quisiera tener un padre como yo)
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 Cien días antes de que China atacara el Tibet, un monje en un monasterio en las montañas tuvo una visión en la que vio sangre en las cumbres de nieves eternas. Se acercaba el invierno y el presagio de una masacre inminente lo llevó a ayunar por cuarenta días en los que sólo se alimento con cortezas de pino y bebiendo nieve. Terminado este período, su voluntad lo llevó a pedir que se lo enterrase vivo dentro de una caja de madera. Así fue como, sentado en la posición del loto, ocupó una caja que lo contuvo bajo tierra mientras entonaba mantras y tañía una pequeña campana. Después de veinte días, la campana dejó de sonar. Dicen que la caja se pudrió y las ratas entraron a devorar los restos del monje.                                                                                                 
Cuando los chinos llegaron, todos los monjes del monasterio lo sabían. Los esperaron rezando en resignación, y enseguida los soldados del régimen sometieron la aldea e impidieron que se acercaran comida al monasterio. Los monjes estuvieron vigilados muy de cerca por un pelotón y se les prohibió que ingirieran alimentos. Se los hizo arrodillar en una barraca al aire libre. Las primeras heladas del invierno en ciernes se convirtieron en carámbanos colgando de los aleros, y los carámbanos se convirtieron en nieve que soplaba contra las barracas en hálitos sibilantes. Iban para dos semanas del sitio al monasterio y un gordo sargento del régimen dictaminó que la inanición iba a ser el fin de los heréticos budistas. Uno de los monjes se mantuvo mudo todo el tiempo y fijó la mirada en uno de los soldados. El soldado en particular era el encargado del pelotón y, sintiéndose ofendido por la mirada del monje, le pego un culatazo y lo escupió. Le ofendía este monje en particular; su silencio viscoso, de caracol, le parecía más irreverente que cualquier grito o ataque. Su costumbre de manipular cuatro guijarros en el piso delante  de sus rodillas producía inquietud en los demás. El  número cuatro es la muerte en chino, y es considerado de mala suerte. Se llamó al sargento, que interrogó al monje, que no se levantó. Siguió postrado en silencio hasta que, después de un rato se dirigió al sargento y le dijo: ‘Esta noche, a la hora de la rata, comerás tu arroz, y pensarás en mí’. El sargento, que era hijo de un zapatero a las orillas del río Amarillo, rió y volvió a golpear al monje. Los monjes no tenían zapatos, y tampoco cerebro -pensó-. Al otro día, y al ver que el monje seguía con sus artilugios con las piedritas, lo interpeló de nuevo. El frío hacia perder la consciencia a los monjes, que caían desvanecidos, consumidos por la emaciación uno tras otro. El monje masticaba sus piedritas y se mantenía, a pesar del frío y el hambre, incólume sobre sus rodillas, semejante a la estatua del Buda que estaba afuera en el jardín. Fue llevado ante el sargento que volvió a pegarle en la boca hasta que escupió los guijarros en un sangriento escupitajo. El monje miró al sargento y volvió a musitar: ‘Esta noche, a la hora de la rata, comerás tu arroz, y pensarás en mí’. Lo mismo dijo el día siguiente cuando el sargento pasó a su lado. Y al día siguiente. El gordo sargento siguió soportando el pequeño acoso del desnutrido e insolente monje cada vez que este lo veía. ‘Esta noche, a la hora de la rata,  comerás tu arroz, pensarás en mí’. Por días y días de nevadas los monjes fueron muriendo hasta que sólo quedo el irreverente y desvergonzado cadáver que ahora miraba a los soldados desde lo profundo de esos ojos, que, hincados en sus cuencas, parecían los de un loco.  Los soldados se  mantenían bien alimentados por su rancho y el sargento no sólo comía arroz: había aumentado de peso gracias a los embutidos que les sacaban a los campesinos de la aldea y a la cerveza que tomaban todas las noches. Cuando el insolente monje murió, su cuerpo fue arrojado al bosque donde los lobos lo despedazaron.                                     
 El sargento se puso en marcha para sitiar la aldea y repetir el experimento con los campesinos, pero cayó enfermo por una fiebre, que todos atribuyeron a su sobrepeso: se lo veía moverse con dificultad merced a lo abultado de su barriga, que lo convertía en una torpe figura al caminar por entre los senderos de la aldea. Su rostro perlado en sudor remedaba la grasa que cae por la cara de un cerdo cocinándose. Y así se lo vio en su lecho de muerte, no sin antes registrarse un asombroso suceso. Su abultada barriga se hendió primero en un apenas pronunciado tajo, para abrirse totalmente poco después del estertor que lo dejo con los ojos muy abiertos a pesar de lo escueto de la mirada de su tipo mongoloide, esos resquicios de vida que parecían escaparse  incrédulos al ver docenas de ratas que se escapaban por la herida que ahora no se insinuaba, sino que era un torrente de  oscuras formas frenéticas, las ratas que salían de su cuerpo, las mismas que habían devorado los restos de aquel monje, sobre cuya tumba hoy crece y florece un cerezo, descanso del viajero que bajo su follaje se sienta a descansar, ajeno a esta historia como quizás lo eres tú. Dicen que los soldados chinos se volvieron monjes y guardan voto de silencio acerca de lo ocurrido, que el cerezo florece cada vez que se cumple un año más de la muerte de aquel monje, que entregó su vida para evitar un mal mayor.                                     

Monday, May 31, 2010

Cumplimos 4 años!

Los aniversarios son números vacíos que llenamos con recuerdos. A diferencia de nuestro bicentenario, que le debe haber costado al país varios millones para pagar a artistas supuestamente populares, nosotros somos muertos austeros.
Una Stella Artois al lado del teclado como todos los días, unos maníes y la eterna falta de rumbo de un cínico que se postula como verdugo, amo o presidente. Nunca víctima, esclavo, o contribuyente,(¿alguien quiere que la ahorque, viole, o desfigure a piñas? No fumo, uso perfume y preservativos; no tengo celular, así que no va a haber videítos indiscretos)


Muertos agradecidos: si algo tengo que agradecerle a la vida, es que todo pasa, y que lo que ayer era dicha, hoy es un velorio, tan muerta está mi pija, como la inerte compañía alrededor de mi escritorio. Soy un Hugh Hefner rodeado de esqueletos con prótesis mamarias, orejitas de conejitas sobre los cráneos, todo impulso erótico me es extraño.
Hoy me llamó Betty Page para saludarme. Desde el más allá las comunicaciones son defectuosas, y no pudo llamar en peor momento: la resaca de cerveza y whisky atenazaba las venas en mi sienes, ponía mi corazón a resguardo de un paro sin previo aviso, la conversación era tan lugar común que no me ayudaba a pensar en otra cosa que no fuera mi vejiga demandante, allí pidiéndome descargar lo que fuera que adentro hubiese: agua, cerveza o whisky. Tuve que correr al baño, para sentarme sobre el inodoro, sin dejar de sostener el tubo inhalámbrico, fue en esa desafortunada posición que hube de ver salir de mi pene la ardiente mezcla de orín y esperma, la purga de una próstata resentida por el abuso de alcohol y una dieta hiperproteica ('asado and vino make the world go round, the world go round, the world go round')

Tanatopedia
: si algo me han enseñado estos últimos años de muerte, es que no por mucho calentarse se vive mejor, que no por mucho postear se alcanza coherencia. Que haya diarios todos los días no significa que se pueda realizar un diagnóstico de la realidad. Se puede volver al pronóstico diario del tiempo, pero el clima se determina por acumulación de datos, estadísticas y promedios. Con el bloggeo, lo mismo. Lo que ayer era 'postear por postear', ó 'bloggeo, ergo sum', se transformó en 'uno por mes, como mínimo'. Los fenómenos sincrónicos se volverán diacrónicos, la excepción se volverá la regla. Al tener cuenta en Facebook, ciertos comentarios sobre el status quo, la coyuntura, la atmósfera artificial, la burbuja de irrealidad que los medios proyectan sobre la percepción, quedaron relegados a ese muro.

Resquiecant in Pace
: A partir de los síntomas cifrados en este blogg a manera de historia clínica, se podrían aventurar muchos diagnósticos: un tío siempre alzado, escribiendo cosas desagradables ( fijación con las heces, la genitalidad) con tendencia al alcoholismo, la acumulación de grasas por el sedentarismo, onanista irredento. Mi neurastenia, mi alopecia, mis taras de neurasténico incurable, y esa crispación automática se aliviaron gracias a escribir. Este ejercicio no es para mí, como para muchos, la metástasis de un ego repodrido; y es que, en general, todo lo que no se encierra en un sarcófago, todo lo que no se tapa con tierra, es construcción del ego, que siempre quiere trascender en falsos berretines de compromiso moral, concupiscencia, salamería social. Eso ya lo hemos comprendido, pero, ¿cómo hacérselo saber al imbécil que en ánimo proselitista, voluntad de evangelización optimista, nos dice en la cara '¿Esto es todo lo que pensás hacer con tu vida?' 'No, claro', respondería yo, '¿hay algo más que morirse?'