Wednesday, February 05, 2014

Kabutomushi

Ser un cronista del realismo delirante es una tarea ardua, ya que implica un ánimo por el absurdo casi constante que invalida al que lo ejercita a la hora de realizar tareas racionales, anodinas, o simplemente inevitables, como descongelar la heladera, o pagar el teléfono. El ánimo de absurdo, en sí, no crea nada sino se vale de herramientas como la hipérbole, el palincesto, la distopía, el anacronismo, y el pastiche. Una tarea por demás divertida es tomar una historia conocida y pervertirla, y a su vez subvertir los elementos del género que se usa para contarla. La publicidad hace esto todo el tiempo y, por ejemplo, podríamos vender un jabón utilizando las líneas de un teleteatro mejicano, con sus rimbombantes nombres compuestos, y lo afectado de su ánimo, cercano al melodrama. 
La historia de Los Beatles podría usarse como modelo, ya que es por todos conocida como artefacto de mass-media, fácil de pervertir  por su candidez, y simplicidad.
Distopía: A partir de la victoria de Japón en la segunda Guerra Mundial y su posterior desarrollo industrial, una nueva generación crece al calor del estado de bienestar, la prosperidad, y su consabido consumismo e industria del ocio. Una juventud despreocupada, hijos y hermanos menores de los veteranos de la guerra, llena las calles de las ciudades industrializadas. Son los kabutomushi (escarabajos), así llamados por su ubicuidad, y su manía por vestir de negro.


 Ya tenemos así el background para la aparición de los 4 de Hiroshima, que habría sido el Liverpool japonés, de no ser por el desafortunado incidente del 6 de agosto de 1945. El pastiche, la idea, podría haber sido llevada al cine, de no ser por los genios que tenemos en esas faenas, que hacen una película con el pelotudo de Vicentico peinado a la gomina, y la mujer, los dos con cara de orto en un Renault 12 hablando todo rápido sin que se les entienda un carajo. Pero sigamos nuestro palincesto, que se pone lindo, sobre todo porque podemos poner el chiste de que los orientales son descubiertos por otro oriental, Víctor Hugo Morales, que entre cometa y cometa (por aquello de 'barrilete cósmico', no piensen mal) los presenta en el club 'Takuarembó' de su Hiroshima natal. La noche del debut, los muchachos no estuvieron muy brillantes, y le pifiaron en la intro de 'Muchacha de Fukuyima', los coros disonantes de 'Te Quiero Hasta Sapporo' fueron DEMASIADO disonantes, pero, dentro de todo fue pasable. Un avispado productor argentino, Alberto Mazzini, promotor de nóveles valores, los llevó a la Calle Corrientes.



Allí se convirtieron en una atracción de la noche porteña, que bullía con propuestas de lo más delirantes. Las tentaciones eran de lo más variadas, y venían en forma de vedettes como del teatro de revistas, la coca con aspirina, el baión y la perdición. Pero el dulce de la pastafrola del éxito de agrió cuando el resto de la banda se enteró que los terrenales deseos del bufarrón representante se habían cobrado como presa al cantante de la banda, Jhon Ofuí. Escenas de celos, desplantes, y la persecuta del marica, sumieron al inseguro cantante en el infierno de los sedantes y la Hesperidina. Los celos de Mazzini se materializaban en cualquier momento, y en cualquier lugar. Una vez le puso un pomo de Xyloprocto en el bolso al bisoño Jhon cuando sabía que se iba con una groupie a Punta Del Este. O se sacaba fotos desnudo con los otros tres para atormentarlo. Jhon se cansó, y se fué a Piriápolis con una groupie uruguaya -YoNo Kojo- que lo bancó y lo ayudó a sacar su primer disco solista. El disco consistía en dos temas, uno de cada lado, que no eran sino un montón de collages musicales llamados 'Number 7, Te Rompo El Ojete', que no vendieron bien, pero fueron difundidos con una foto de ellos dos en bolas en la tapa, lo que hizo que la obra, que tenía una tema de YoNo Kojo, 'Difícil Que La Concha Chifle', -consistente en pedos vaginales con una armonía de mellotrón detrás-, se difundiera entre los más atrevidos, los sedientos de experiencias nuevas. Algunos Djs lo ponían cuando amanecía en la playa, y recibía aplausos, lo que luego se convirtió en una costumbre en la ciudad costera, cuando el disco pasó de moda, y ya nadie sabía porqué aplaudía al sol naciente. Quizás era un homenaje al país del este, Japón y sus 4 de Hiroshima.

Wednesday, January 29, 2014

Quevedo

Alcé los ojos y ví la Muerte en su trono, y a su lado muchas muertes. Estaba la Muerte de amores, la Muerte de frío, la Muerte de hambre, la Muerte de miedo, la Muerte de risa, todas con diferentes insignias. La Muerte de amores estaba con muy poco séquito. Tenía, por estar acompañada, porque no se le corrompiesen con la antigüedad, a Píramo y a Tisbe embalsamados, a Leandro y a Hero,  y a Mcías en cecina, y a algunos portugueses. Mucha gente ví que estaba ya para acabar debajo de su guadaña, y a puros milagros del interés resucitaban.
En la Muerte de frío vi a todos los obispos y prelados y a los más eclesiásticos, que como no tienen mujer ni hijos que digan que lo son, en estando malos cada uno carga con lo que puede y muere de frío.
En la Muerte de hambre vi  todos los ricos , pues como a gente bien mantenida, en cayendo malos todo es dieta y regla, de miedo de crudezas, de suerte que de hambre mueren, como los pobres de ahíto, a causa de que dicen que todo es flaqueza, y nadie entra que no les dé algo, y comen hasta que revientan y mueren.
La Muerte de miedo estaba la más rica y la más pomposa, con acompañamiento más magnífico, porque estaba toda cercada de gran número de tiranos y poderosos, por quien se dijo: Fugit impius nemine persequente. Estos mueren a sus manos, y sus sayones son sus conciencias y ellos son verdugos de sí mismos, y solo un bien hacen al mundo: que matándose a sí de miedo y recelos y desconfianza, vengan de sí propios a los inocentes. Estaba con ellos los avarientos, cerrando cofres y arcones y ventanas, enloqueciendo resquicios y hechos sepulturas de sus talegos, desvelados y pendientes de cualquier ruido de viento; los ojos hambrientos de sueño, las bocas quejosas de las manos y las almas trocadas de plata y oro.
La Muerte de risa era postrera, y tenía un gran cerco de confiados y tarde arrepentidos, gente que vive como si no hubiera justicia y mueren como si no hubiera misericordia. Estos son los que diciéndoles: ''Restituíd lo mal llevado'', dicen: 'Es cosa de risa'. Y diciéndoles: ''Mirad que estáis viejos y que ya no tiene el pecado que roer en vos; dejad la mujercilla que embarazáis inútil, que cansáis enfermo; mirad que el mismo diablo os desprecia por trasto embarazoso y la misma culpa tiene asco de vos, y el infierno se hace melindroso en veros; mirad que no hay que morir en vos'', responden: 'Es cosa de risa', que nunca se sintieron mejor. Otros hay que estando enfermos y exortándoles que hagan testamento, que se confiesen, dicen que se sienten buenos y que es cosa de risa, que han estado de aquella manera mil veces. Estos son gente que están en el otro mundo y que aún no se persuaden a que son difuntos.

Tuesday, January 21, 2014

Maquillaje (Baudelaire)

'La mujer está en todo su derecho, e incluso cumple con una especie de deber, cuando se aplica a parecer mágica y sobrenatural; es necesario que sorprenda, que encante; ídolo, debe dorarse para ser adorada. Debe tomar prestados pues de todas las artes los medios para elevarse por encima de la naturaleza para subyugar mejor los corazones y los espíritus. Importa muy poco que el truco y los artificios sean conocidos por todos si el éxito es cierto y el efecto siempre irresistible. Es en esas consideraciones que el artista filósofo encontrará fácilmente la legitimación de todas las prácticas empleadas en todos los tiempos por la mujer para consolidar y divinizar, por así decir, su frágil belleza. La enumeración sería incontable; pero, para restringirnos a lo que nuestro tiempo llama vulgarmente maquillaje, que no ve sino el uso del polvo de arroz, tan tontamente anatemizado por los filósofos cándidos, tiene por fin y resultado hacer desaparecer de la tez todas las manchas que sembró la naturaleza en su ultraje, y de crear una unidad abstracta en la textura y el color de la piel, unidad que, como la que produce la malla de baño, acerca inmediatamente el ser humano a la estatua, es decir, a un ser divino y superior'


Sunday, January 19, 2014

Un Anciano En Un Mes Seco

'Justo cuando pensé que mi vida se iba limitar a tocar a mi gata, y a regar las plantas, conocí...' Así podría empezar el relato de una esperada, ansiada conquista sexual, un encuentro fortuito que produzca una combustión física inevitable, que a partir de una chispa, pudiese redimir al narrador protagonista de años de soledad, un romance que le dé sabor a este verano. En una semana me fuí y volví de Bariloche, y mis búsquedas en Google fueron de 'escorts Bariloche', a 'encuentros Bariloche', pasando por 'sexo Bariloche' hasta 'cabarets Bariloche'. Me fuí a hacer las compras, y el calor me cansó. Volví frente a la PC, y googlée 'librerías Bariloche'. Lo más probable es que mis noches estuvieran ocupadas con cenas con mis tíos, mi primo, saliera a comprar algún libro de Houellebecq, volviera, me pusiera a leer en la cama, y me hiciera una paja debajo de las sábanas. Tuve que dejar el teléfono celular a mi viejo porque el fijo no le andaba. La chica del privado que pude mensajear al número que encontré en la sección de Locanto de contactos ('Luciana, tu momento') quizás me llamó, había dos mensajes con característica 0294. Otra vez perdí otra opotunidad. La sensación de fracaso nunca es estrepitosa, o sorpresiva: viene subrepticiamente, de a poco, con el mismo paso del tiempo; y es porque no tiene nada de sorprendente, porque no comporta ningún arcano que pueda cifrarse y/o esconderse, por lo tristemente evidente, que ayuda a la resignación, como envejecer. Nadie escribió todavía un libro que se llame 'El Secreto de mi Fracaso'. Es como si fracasar fuese obvio, ostensible, manifiesto en lo abultado de una barriga alimentada a cerveza, en  la calvicie que delata el haber pasado la frontera de los treintaipico sin nada de gloria, desengaños, y una lucidez demasiado oscura para ver más allá de un par de tristes bolas.

En un cine porno, unos jubilados asmáticos
contemplaban asombrados
los escarceos mal filmados
de dos parejas lascivas
No había historia
Y he ahí, me decía, la cara del amor
La verdadera cara
Algunos son atractivos y
Seducen todo el tiempo
Y los otros sobreviven
No hay destino o fidelidad
Solo cuerpos que se atraen
Sin sentir apego, y menos piedad,
juegan y se destrozan
Algunos son seductores, y así son amados
Ellos conocerán el orgasmo
pero tantos otros, abatidos, ya sin nada que esconder
ni siquiera fantasmas,
sólo una soledad resentida
por la insolente alegría de las mujeres,
sólo una certeza: 'Eso no es para mí'
Una pequeña y oscura tragedia.
Seguro morirán, un poco desilusionados
Sin ilusiones románticas
Practicarán el arte del autodesprecio
casi mecánicamente
Me dirijo a aquellos que nunca han amado
que no supieron a nadie gustar
a los privados del amor libre
del placer simple
No teman, amigos, no se pierden nada
El amor no existe en ninguna parte
son sólo víctimas de un juego cruel
un juego para especialistas.
                                                        (M. Houellebecq)





Tuesday, January 07, 2014

50 Sombras de Grasa


‘Ventana con gotas de lluvia. Interior del departamento de una profesional soltera de treintaipico. Olor a sahumerio, libros sobre orientalismo, autoayuda, cocina vegetariana,  progresismo, y todas las pelotudeces a la que la clase media es tan afecta. Ella convive con un perro, y después de mirar películas de neto corte romántico, ordena helado por delivery. Pistacho y crema. El muchacho golpea a la puerta,  está mojado, y ella le pide que se quede un rato a secarse. El se niega, ella lo toca, y le frota el pecho con la mano abierta. Lo que sigue es un típico coito heterosexual: excitación, erección, apresurada carrera al dormitorio con azaroso despojo de ropas, penetración, frotamiento, espasmo’

‘No, no, no entendés la psicología femenina; empezaste bien: planteaste el contexto con imágenes sugerentes, aparte de las digresiones de tu amargada personalidad, pero el apuro hacia el final delata esa premura típica de los machos, que buscan la satisfacción inmediata…aparte, ¿qué es eso de ‘’frotación, espasmo’’?, es tan mecánico, deshumanizado’

‘Sí, es verdad, debería prodigarme en detalles, como ‘’la generosidad de su busto competía en turgencia y volumen con sus nalgas’’, y evitar iteraciones, aunque el coito es eso, mete-saca-mete-saca, no es ciencia, ni ficción, es fricción: ciencia fricción’

‘Es cierto, como creo decía Barthes, que el placer llegaba por la repetición mecánica de ciertos actos (comer, fornicar, masturbarse) o por la aparición de la novedad, lo inaudito, una asociación inédita de rasgos en una cara, una combinación de prendas de manera exótica, etc. Ya sea la excepción, o la regla, el bienestar requiere un equilibrio entre ambas’

‘Para las mujeres el amor es la realización de sus sueños, una instancia de altruismo que les da sentido a sus vidas y a su genitalidad. No por nada se la pasan mirando telenovelas. A la manera de los mamíferos, que tienen sueños en su vida intrauterina, las telenovelas y las historias románticas las preparan para la entrega. Pero ese mismo altruismo podría implicar darle sexo a un indigente, o a una patota de pibes con síndrome de Down, lo cual jamás van a soñar, pero ahí está: la idea de la entrega, el altruismo, que es el espíritu femenino, según la cultura’

‘También hubo amazonas, que se amputaban uno de sus senos porque molestaban a la hora de cruzar el arco sobre el pecho; pensemos en la maternidad hace 100 años: muchas mujeres morían a dar a luz, era la regla. Ese tipo de despojo, ¿no cuenta para los hombres?’

‘Seguro, pero así como son capaces de entrega, sacrificio, y despojo, es más que evidente que el rol de la mujer se ha vuelto cada vez más castrador. Ya no hablamos más de maternidad, lo cual me parece bien, porque el potencial creador de la mujer tenía que salir de la cocina, la costura, y la jardinería: el mundo que venga va a depender de todos sin distinción de género’

Apéndice: '¿Te conté de una vez que me hice una paja en un colectivo de larga distancia y dejé el guascazo en el asiento, y después me cambié al asiento anterior? Las anémonas hacen algo parecido: el macho deja el esperma sobre un roca, pasa la hembra y lo recoge (sin chascarrillos) Es como una inseminación indirecta'

Wednesday, December 25, 2013

Estalló el verano

Los jóvenes trasnochados han aprendido a reírse de un solitario que los cruza cuando el día comienza y la desproporción de número y propósito hace que coincidan a mitad de cuadra (ellos 5, yo uno sólo, ellos vuelven de bailar, yo voy a trabajar) Es curioso: entre ellos podría reconocerme con pelo largo, y veinte años, riéndome del pelado gordo pelotudo en que me convertí. La revancha de la vida. Alguna vez yo mismo fui irreverente y sentía desprecio por personajes como yo, los que miramos con ojos desilusionados al resto del mundo, que se debate en los espasmos de la pasión. Viajar, enriquecerse, casarse, parir, competir; el estupro, la prevaricación, la calumnia, la ambición, todo se derrite hoy bajo el sol. Después de los 39 grados, ya nada importa. El calor es hostil con la vida humana que se vuelca a las calles, como si la naturaleza se riera de nuestros intentos de prosperar, socializar, procrear. Nada mitiga el bochorno de la canícula, y a la lejanía, un bebé llora. Su llanto suena a reproche. En la televisión la presidenta habla con un perrito.

Sunday, December 15, 2013

Navidad Chonga

Y se preguntarán a esta altura, huérfanos de novedades, ávidos de actualidad, qué fue de Los Chonguitos, la banda revelación del folklore gay. El periodista Luis Ventura los convocó para un reportaje en Paparazzi, una sesión fotográfica que en forma de revista los iba a poner sobre las mesitas ratonas de las todas las peluquerías y salas de espera del país. Pero, a pesar de que las fotos tenían un tinte familiar y navideño, los chicos no pudieron con su genio, y salieron a confesar, para el terror de las amas de casa, y la indignación de Eduardo Feinman, que las barbas y lo que parecía nieve, era en realidad cocaína.


Mal la jugada de prensa, así nunca los van a nominar para el Santa Clara, pero sin embargo esto atrajo a la gente del aparato cooltural del gobierno K y, como ya se sabe que ahí todos toman de la buena (no hay nada más que mirar el logo del canal Encuentro con dos rayas de frula) los convocaron para el Diarrea Festival 30 años de Kleptocracia, pero enseguida empezaron las desavenencias por el horario en que iban a tocar. Los Chonguitos, como buenos nictofílicos que son, y por el glitter que su vestimenta comporta, querían tocar de noche, pero por lo novel del conjunto, y la poca difusión de sus temas, les iba a tocar después de Ignacio Copani, que tocaba a las 4 de la tarde. Adrián Sciolítico, el cantante de la banda, dijo 'Yo me abro, no toco después de Copani ni en pedo, y si no, de última contraten a Jorge Rojas' El mánager y dealer de la banda, el conocido travesti 'Batata', de la agrupación kirchnerista gay 'Los Quebrachotas' declaró, 'No sé de qué se queja este muchacho, que hacían de banda soporte de Zulma Lovato'

                                               

 La cuestión es que, la banda se desbanda, y a pocos días de terminar el 2013, quedaron Adrián Sciolítico y el guitarrista Flavio Lador por un lado, y Peteco Gerez y  Mazorca, bajista y baterista, respectivamente, por el otro. La primera escisión ya se presenta en vivo, por ahora sin nombre, tentativamente 'Antitetánica', en las Bizarren como soporte de Pablito Ruiz, acá hay un par de flyers  

                                               

                       
mientras que el resto se debate entre buscar a Abel Pintos como cantante y a Juanjo Domínguez como guitarrista (Juanjo ya dijo que no se pone bombacha rosa ni a palos) o abandonar todo. Veremos qué les depara el destino a los Chonguitos, último baluarte del folkore gay.

Wednesday, December 11, 2013

Alcohol

El alcoholismo, el escape de los incompetentes, el consuelo de los solitarios, el refugio vasodilatador frente al desierto astringente y constrictor de la árida realidad. Nunca tuve problemas con la bebida, salvo cuando me hacía decir la verdad, lo cual es muy inconveniente en una sociedad de hipócritas. Pero se me ocurrió, después de ver la película The Flight, que los tres síntomas que llevarían a una persona a preocuparse por ‘el hábito’ (el término, como toda palabra esdrújula tiene un hálito de solemne, y el entrecomillado lo convierte en ‘algo para entendidos’) se pueden resumir en estos tres tips, que sirven para hacer ‘examen de conciencia’, y automonitorear el alcance de la adicción.

1. ¿Reconocés un límite? Si el límite es el piso, y no podés decir, ‘Bueno, muchachos, me voy’, estás en un problema grave. Podés subirte al auto en un estado de omnipotencia, y llevar a la muerte a algún acompañante ocasional, o a tu alcoholizada humanidad.

2. ¿Alguien te refiere una anécdota en la que participaste, pero que no recordás en absoluto? Si es alguien que te conoce, le podés responder riéndote por lo ridículo del momento, pero si implica a algún desconocido, que se sonríe diciendo algo como ‘¿Vos sos el que lloraba y me abrazaba pidiéndome que te lleve a tu casa?’, ahí estás frito. Por lo general, si no aparecen multas de tránsito dentro de los 15 o 20 días después del derrape, o un hijo después de 15 años, no es tan grave. Lo grave es que pase todos los días.


3. ¿Encontráste algún vaso con bebida en un lugar que no corresponde, como un ropero, o dentro del horno, y no podés acordarte cuándo lo dejaste ahí? A algunos les suele pasar con el auto, los hijos, o toda una tripulación de avión, lo cual es muy inconveniente si sos el piloto. Estos ‘blackouts’ implican momentos en que seguramente la pasamos muy bien, pero que desaparecen para siempre, como la responsabilidad de lo que hicimos. Por lo general, el uso de drogas o alcohol es una circunstancia atenuante a la hora de un veredicto por una falta grave, pero mejor no arriesgarse. Mejor tomar solo, y encerrado.

Todo esto en lo que hace a lo exterior, pero en lo interior, hay que sincerarse, y entender que no le podemos pedir prestadas nuestras emociones a una sustancia. He visto en personas tratadas con drogas por fobias o depresión crónica la voluntad de dejar esas drogas. Esto no pasa con el alcohol. El alcohol es un lugar cómodo del que nadie quiere salir. Nos hace mentir, autojustificarnos, minimizar sus efectos y el volumen en que se toma. Lo primero es sincerarse.  Hay un momento de lucidez a partir del cual hay esperanza de volver. Si uno vive pasado, y siente nostalgia por la sobriedad, se puede volver. Pero si uno es conciente de que no puede reír, disfrutar o relajarse, o incluso amar sin estar borracho, es grave.

                           

Saturday, November 23, 2013

El Buen Morir

No hay sensación más peligrosa que la de estar vivo, y no saber para qué, no hay idea más deletérea que la de la indeterminación, el suspenso frente a la existencia desnuda y su inocente presencia, presencia ausente de propósito. Una existencia tan inconsciente de sí  misma y su desnudez, que es por esa misma ingenuidad, inanidad, liviandad, con la que se nos presenta, e incita nuestra lujuriosa curiosidad, que nos es puesta sobre los hombros como una roca. Incitante, pero desprovista de indicios que muestren por dónde entrarle; apelante, pero que nos llama a todos por igual con un nombre que no nos es propio; la vocación de vivir, que nos pone frente a la responsabilidad de llenar de sentido nuestros días, no es una tarea de hoy solamente: requiere que nos curtamos en experiencia, y que aprendamos de los errores, de otra manera, seríamos como Sísifo, el condenado a repetir el suplicio de empujar una misma piedra en un derrotero que se repetía idéntico en su absurdo y mecánico trajinar. Uno no sabe qué hacer con la libertad. Si fuese un reclutado forzoso, o un esclavo, mi vida tendría más sentido, porque no sería mía. Cumpliría con el absurdo, tranquilo de mi padecer por manos ajenas, por propósitos desconocidos. La vida en estado de paz y libertad sólo me sirvió para entregarme a la pereza, la tristeza, y la embriaguez. Vivo en una especie de limbo sin responsabilidades como un Adán cuya tarea fuese regar el Paraíso Terrenal, sin una Eva que lo tiente, sin una Serpiente que me señale un Pecado Original, por el cual, mi vida empezaría al fin. Sin transgresión, no hay pecado, y sin pecado, no hay comienzo de la historia. Una existencia chasco como la mía, sobornando al resto de la especie con mi condición de ser humano, y los derechos que supuestamente tengo, es la canallada de miles.  Si un hombre no puede aspirar a una vida digna, una buena muerte es lo más aconsejable. Una muerte heroica, con las botas puestas, o al menos demostrando hombría, altruísmo, abnegación ¿Una pelea en un bar? Un botellazo en la cabeza, artero, certero e inadvertido, propinado por piadosas manos desde atrás, el desvanecimiento, la caída de mi cara sobre el mingitorio, el olor del orín rancio de cientos de clientes. ¿Una sobredosis de cocaína? La taquicardia, el ictus isquémico, las carótidas obstruídas por un inoportuno coágulo. Afasia, insuficiencia respiratoria, el fin. Pero, lo otro, ¿qué es? ¿Llegar a la invalidez, la vergonzosa condición de la obsolescencia, otra vez chantajear a los demás para que lo dejen a uno cagarse en su cama, en sus pantalones, en sus pañales, pero en su propia casa al menos? ¿Morir rodeado de familiares, yernos, nueras, nietos que corretean alrededor de tu ataúd, impacientes por irse a jugar? Pensálo dos veces, que en realidad significan miles, de veces, al día.

Thursday, November 21, 2013

La Fama (Ovidio)

Este texto es de Las Metamorfosis (creo haberlo publicado antes), pero no deja de tener actualidad, y se hace increíblemente patente su certeza y su premonitoria admonición cuando pensamos en la internet y su global ubicuidad, su cualidad de perverso panóptico en el que todos amamos vernos reflejados, espiados, y juzgados, cuando no somos nosotros mismos los que espiamos, juzgamos, difamamos, en virtud de haber sido siempre observados, y juzgados de forma gratuita, vana e inútil.



Del orbe un lugar hay en el medio, entre las tierras y el mar
y las celestes extensiones, los confines de ese triple mundo,
desde donde lo que hay en dondequiera, aunque largos trechos diste,
se divisa, y penetra toda voz hasta sus huecos oídos.
La Fama lo posee, y su morada se eligió en su suprema ciudadela,
e innumerables entradas y mil agujeros a sus aposentos
añadió y con ningunas puertas encerró sus umbrales.
De noche y de día está abierta: toda es de bronce resonante,
toda susurra y las voces repite e itera lo que oye.
Ninguna quietud dentro y silencios por ninguna parte;
y ni aun así hay gritos, sino de poca voz murmullos
cuales los de las olas, si alguien de lejos las oye, del piélago
ser suelen, o cual el sonido que, cuando Júpiter
increpa a las negras nubes, los extremos truenos devuelven.
Sus atrios un gentío los posee. Vienen, leve vulgo, y van,
y mezclados con los verdaderos los inventados deambulan,
miles de tales rumores, y confusas palabras revuelan.
De los cuales, éstos llenan de relatos los vacíos oídos,
éstos lo narrado llevan a otro, y la medida de lo inventado
crece y a lo oído algo añade su nuevo autor.
Allí la Credulidad, allí el temerario Error
y la vana alegría está, y los consternados Temores,
y la Sedición repentina, y de dudoso autor los Susurros.
Ella misma qué cosas en el cielo y en el mar se pasen
y en la tierra ve e inquiere a todo el orbe.

Sunday, November 10, 2013

Cuentos de La Calesita Embrujada

'En un barrio cualquiera de una ciudad cualquiera, delimitada por cuatro calles ignotas, se encuentra una plaza cuyo nombre no quiero recordar. En ella hay una calesita, atendida por un reverendísimo viejo hijo de puta, que aparte de pochoclero, tiene barba y mal olor. Su carrito de pochoclo dice 'Tío Pupi', pero yo sé que es un servidor de Satán, el adversario, Dios nos guarde. Tío Pupi es un gran contador de cuentos, los cuales desgrana en invierno como en verano a los ojos y oídos de los expectantes purretes, que en su inocencia lo escuchan, azorados por la sapiencia del anciano, inspirada por el maligno, que de estas artes es sempiterno orador. Una de esas historias es la que Duraznito, vuestro itinerante muñeco y servidor, les contará a continuación...
                                   
                                   
                                 


Dicen las malas lenguas, (pero Alá sí que sabe chupar conchas)
que en la California de los primeros setentas, había un estudio de
grabación, al que los ingleses Led Zeppelin acudieron, en afán
de conquistar el Oeste, para grabar el disco 'Houses Of The Holy',
en el año '72. Allí llegaron, con un montón de groupies, drogas y excitación,
en un clima jovial a combinar sexo, borracheras e inspiración. Y en ese
clima festivo, entre Jack Daniels, cocaína, y chicas, que tanto ayudan a la creación, había alguien que no festejaba: una figura oscura, de overall, rostro perlado en transpiración, que no llevaba guitarra, ni pantalones de filigrana ni festón. Era el hombre de la limpieza, un negro afroamericano que se comía el verdugueo de los músicos de sesión. 'Vení, negro', le decía Robert Plant, 'lustrame el sable, que se me cayó el pantalón'. O 'dale negro, barréme la sala, que mañana hay grabación'. Este hombre, ya cansado de tanta humillación,
un día se retobó y, con un dedo al aire, les lanzó una maldición:

''Ya van a ver, cuando mi hijo sea grande, y aprenda a tocar la guitarra, les va a afanar los yeites, como Uds los blancos hicieron con los de nuestra condición, y no podrán acusarlo ni de plagio, ni traición, porque 100 años de gracia tiene el que le roba a un ladrón'.

Nadie nunca supo el nombre de este hombre, entre tanta confusión, pero Jimi Page tuvo en un momento de esclarecimiento justo al paso de los años, cuando supo en un segundo, mirando televisión, que aquel moreno señor, se apellidaba Kravitz como su vástago Lenny, cuando escuchólo cantando una canción''                               ROCK 'N ROLL IS DEAD

                              

                               

Thursday, October 31, 2013

Belleza Compulsiva

'En algunas teorías feministas, la histeria es considerada una categoría engañosa que sirve para excluir a las mujeres (en tanto sujetos) de los mismos discursos a cuya construcción contribuyen como objetos. El psicoanálisis clásico es un ejemplo de esta función del discurso como exclusión; otro ejemplo lo constituye el arte tradicional (y su historia). La asociación que hacían los surrealistas entre la histeria y el arte tal vez funcionara de modo similar: lo femenino y el cuerpo femenino siguen siendo los territorios silenciados de ese arte precisamente porque son celebrados. Sin embargo, esa asociación se desvía de la estética tradicional (si no la mejora): el cuerpo femenino ya no es la imagen sublimada de lo bello sino el sitio desublimado de lo sublime; es decir, es un cuerpo histérico en el que están inscriptas las señales de la sexualidad y las marcas de la muerte. Los surrealistas no solo deseaban esa imagen, esa figura: además, se identificaban con ella. Y no debemos apurarnos, desechando esa identificación como mera apropiación. En un sentido simple querían ser histéricos, pasivos y alternativamente convulsivos, disponibles y extáticos. En un sentido más complicado eran histéricos, marcados por fantasías traumáticas y confundidos acerca de su identidad sexual. A partir de esa condición algunos surrealistas tenían la habilidad de desarrollar una asociación subversiva entre el trauma sexual y la representación artística' (...) (Hal Foster, 'Belleza Compulsiva')


Monday, October 28, 2013

Signos Y Símbolos

En la era del 'multitask', y del lenguaje publicitario, se lee la realidad con una economía de símbolos que, a pesar de ser ramplona y simplista, es inapelable, porque pareciera que el mensaje está legitimado por el medio, como cuando decían, 'lo dijeron por televisión', o es verosímil, porque apela a un golpe de efecto, como un chiste bien contado. Cuando un político planea una campaña debe buscarse un buen publicista, o en el caso de los programas de contenidos, un editor de audio que encuentre contradicciones a fuerza de escarbar en archivos, para escrachar a alguien que se desdice, comete actos fallidos, o tiene alguna opinión vehemente sobre el uso de drogas, o se muestra partidario de la 'mano dura'. Si logro, mediante la edición de video, dejar a fulano mal parado, apelando al blanco y negro, la ralentización, el copiar y pegar momentos de dubitación, fulano pasa del lapsus momentáneo a la ruina moral. En estos tiempos en que el circo romano se trasladó a la pantalla de tv o a la torre de Babel de las redes sociales, se es carne de los leones desde el momento en que se hacen públicas las opiniones, más aún si van en contra del fariseísmo reinante, el clima de complacencia generalizado en que el que se apasiona, se expresa rotundamente, o se compromete a romper con el consenso tácito, queda en evidencia, como desnudo ante las bestias, y es devorado, presa del éxtasis momentáneo de unos cuantos rostro sin nombre, que sólo sirven a la recreación del insaciable apetito de los internautas, o los espectadores, siempre ávidos de sangre fresca.


Wednesday, October 02, 2013

De Coderitos, Lobos, y Leones

Las catexias y contracatexias del (querer) pertenecer, del no pertenecer, y del querer no pertenecer, son la tara de esta última época en que grupúsculos se identifican por la actitud del 'consumismo rebelde' o inteligente, en la que pareciera que gente sub-30, resignada a vivir dentro del sistema y de la moda, se uniforma para diferenciarse, rechazando el mundo de sus mayores a través de una mímesis paródica que implica ponerse ropa que parece de segunda mano, pero que en realidad está diseñada para parecer como si hubiesen salido de una película de John Cassavettes de los setentas. El 'indie' (etiqueta hoy desnaturalizada que designaba en los ochentas a los sellos independientes, y que ahora estigmatiza a cierto tipo de 'dedicated follower of fashion') o el 'hipster' (el pre-beatnik, adepto al jazz de los cincuentas, y con vocación por las minorías negras y la lucha por sus derechos) de hoy es un uniforme, o pose para pibes pusilánimes, veganos, sin demasiada idea de nada, pero con actitud 'arty multitask' (fotografía, música mala, diseño de indumentaria) que se agrupa en ciertos barrios como en los setentas podían ser el Village en NY, o en París St Germain, y que a partir de esta actitud gregaria de ghetto, favorecen suculentas movidas inmobiliarias (Palermo, Colegiales) La ética del ghetto lleva a este tipo de gente no sólo a aislarse en un set de códigos propios e ininteligibles, sino que también, y para ser más elusiva y exclusiva su condición de esclarecidos y heresiarcas, ese set de códigos cambia constantemente. Así, la palabra 'hipster' no se usa ínter pares, sino que es un mote exterior, que puede ser peyorativo incluso. Se sabe, la condición de 'exclusividad', implica 'exclusión' (de los indeseables, por viejos, 'fuera de onda', o no aptos -no hay hípsters negros, es una reivindicación de la exclusividad blanca), y la exclusión como idea de aislamiento, lleva al ghetto. La idea de 'Catexia' se troca en 'Cataxia' (yo separo) Esta idea también los identifica con cierta vocación anacrónica: los vinilos, las bicis sin cambios, los juguetes viejos, y la vestimenta, siempre como de feria de garage (que conviven con los Blackberries) Esencialmente, el ghetto es una isla, en el espacio, y en el tiempo. Lo mismo pasó con los zazous en París, o con los hippies en los Estados Unidos, hasta que un 'insider' como Charles Manson, un lobo entre los corderos, se adjudicó una masacre que mostró lo inviable de un estilo de vida que desafía los valores. Hoy en la Argentina, en que se agitan banderas en nombre de una estéril liberación (¿de qué?) en que tenemos tantos feriados, tanto Fútbol para Todos, tanta marihuana en el balcón, tanta paja camporista financiada con plata pública, tanto resentimiento estéril de pendejo insurrecto rebelde al pedo, tanto acné crónico de asamblea estudiantil de burguesitos que hablan en nombre de los desposeídos y de los obreros que nunca vieron, los acólitos de la 'rebelión de la nada', tenían que terminar mal. Teresito, el hijo del tereso Mayor, el campeón de los periodistas 'progres', el circunspecto locutor de cavernosa gola, terminó con la vida de un changarín que laburaba como carne de cañón, o personal de seguridad  que iba en bicicleta a cuidar los bienes de los mismos 'conchetos' que la basura 'progre' dice combatir en nombre de esos mismos desposeídos. La realidad nos demuestra que nadie puede aferrarse a ningún principio, sea la lucha ecológica, la causa vegana, o la concha de mi hermana, porque los abnegados, los que levantan banderas en nombre de una idea, siempre se traicionan, o terminan pidiendo pericias psicológicas o indultos ideológicos. En todo caso, este 'conductor', sólo replica lo que hicieron los 'jóvenes idealistas' de los setentas: 'atropellaron' a la clase baja pedestre y peatona (obreros, enfermeras, policías) con su revolución súper sport, robada a papá mientras dormía, mató 'cabecitas colimbas' en cuarteles tomados, hizo volar con bombas a agentes tordos en comedores de la policía, torturó, robó, en nombre de esa misma clase trabajadora. 'Te fusilan por amor', decía una canción de Los Violadores y, a pesar de que perdieron, ellos nos cuentan la historia, siguen siendo un 'ideal', como si los mutilados, secuestrados, y muertos, no hubiesen existido jamás. Dentro de este tiroteo en el zoológico, ni el león se va salvar. Nuestro León, Gieco, el juglar de los oprimidos, en el caso García Aliverti, ¿de qué lado se pondría?


Wednesday, September 18, 2013

Un Gato En Estrasburgo

Un gato, como se sabe, es una unidad de envío de datos. Concebido el espacio-tiempo como una conjunción de dos tramas de red que hacen intersección para formar las coordinadas de la existencia, el gato hace de paquete de transmisión de estática y pensamientos sensuales y peligrosos. Como sabemos, la realidad es un film en el que vemos proyectado todo el tiempo nuestra expectativa acerca del desarrollo de un guión escrito por otro, y en el que, a veces aparece un mapa de bits con información nueva. Son los gatos, que pueden moverse a voluntad entre puntos inconexos de esa trama. Así, en estos paquetes de datos, hay una cabeza, donde se encuentran campos de control de protocolos, el cuerpo, que es el mensaje en sí, y la cola. En la cola suele estar algún chequeo de errores. El mensaje, y la naturaleza del código, que va de la acostumbrada combinación de ceros y unos, hasta sonidos como ronroneo, o maullidos, nos son desconocidos, como así también los remitentes. Sólo sabemos que cuando un gato llega a la vida de uno, o simplemente se cruza en nuestro camino, puede significar buena o mala suerte. Por las dudas, siempre jugarle al cinco. Como en la película Matrix, en la que un gato que avanza, de repente aparece un par de cuadros atrás, el gato es usado para comprobar el estado del tracking del film-realidad. Como cuando caminaba yo por la Plaza Kleber en Estrasburgo, buscando el tren de vuelta a París, y un gato negro se me cruzó en el camino. Describió una línea recta por sobre el piso de adoquines, y me obligó a detenerme tres segundos frente a una pastelería. Como todavía estaba abierto y tenía tiempo, me senté y compré un éclair, tomé una taza de café. El tren que iba a tomar descarriló, como pude enterarme al otro día por el diario.

Monday, September 09, 2013

Las Lágrimas de Duraznito

Otra vez el mismo bar, frente a la plaza Dorrego, en el barrio de San Telmo. Llegué como siempre, en el 29, que me dejó frente a una sala velatoria donde una fila de coronas de flores saludaban a un sindicalista que había muerto el domingo. Encontré a Duraznito sentado en la misma mesa, al lado del baño. No le gustaba estar al lado de las ventanas porque, aunque se tratara del bar de los ventrílocuos, no quería llamar la atención de los niños, que siempre lo molestaba con un pedido de autógrafos. 'Bah, la última vez que firmé un autógrafo fue en 1973, en el Luna Park. Los chicos de hoy no conocieron la Edad de Oro de la niñez, cuando en La República de Los Niños hacíamos funciones desde el miércoles a la tarde, hasta el domingo a la tarde. En el Luna Park competíamos con Titanes en el Ring, que eran un fenómeno'. Pedimos un Cynar, y aceitunas, y antes de que pudiera preguntarle qué le pasaba, su monóculo cayó y bajó la cabeza. 'No puedo llorar, ¿entendés? Yo no tengo lágrimas, apenas un corazón de aserrín'. Ese tipo de metáforas tan berretas me hubieran obligado a suspirar disgustado, pero tratándose de Duraznito, mi amigo de la infancia, era otra cosa. El me conoce desde que nací. (ver foto)


'Se trata de Teresito, mi compañero de show. Empezó a ganarse espacio, y a pesar de hacer aparicíones esporádicas, y de poco protagonismo, se empezó a redactar sus propios libretos, a gastar chistes en los que siempre resultaba humillado yo, en remates que siempre los daba él, en detrimento de mi papel, lo que le hizo ganarse relieve incluso social: tiene su página de Youtube, apareció en 678, con sus colegas, los otros títeres, e imposta, como se sabe, una vocación socialista, con trajes tweed, sombrero de paja, una imagen opuesta a mi aspecto burgués, mi galera, mi frac,y mis costumbres de dandy. Mi papel es sólo eso; soy como Chaplin, un croto que se viste con ropas que alguna vez fueron de etiqueta, y que otros han descartado, como del Ejército de Salvación. Soy un impostor simpático, nada más; pero este Teresito se tomó muy en serio su papel de Judas, y su traición lo llevó incluso a idear un número en el que me serrucha como a esas chicas de los circos, pero para eliminarme, sacarme de circulación, para siempre'.


Era todo un dilema su situación. El farsante de Teresito hacía pasar por malo al corazón de aserrín de Duraznito, mi muñeco favorito, que incluso salvó mi vida, cuando a los 6 años, me caí a una pileta, y lo usé de balsa para flotar. 'Vas a tener que contraatacar, buscarle archivos donde se vea lo que es, y armarte una cuenta para difamarlo', le aconsejé sin demasiado ímpetu. Pero, bueno, mi vida no era de oropel, ni de brillo de candilejas, yo venía de vender mi propia empresa de iluminación, y me dedicaba a restaurar libros, y a venderlos en Parque Rivadavia. Las cosas estaban duras, como culo de muñeco. Lo dejé con la idea dándole vueltas en esa mollera sin cerebro. Me pidió que lo acompañara a su casa, y que lo acostara en la valija donde duerme su sueño sin sueños, aquietada su conciencia de madera, sus vetas de memoria vegetal sin memoria, hasta que lo saquen a enfrentar las luces, de nuevo en las faldas de un ser humano, que pretende ser su conciencia, para entretener a otros títeres que también creen ser libres, los pobres humanos.



Sunday, September 08, 2013

La Incogible

La mejor relación que se puede tener con una mujer es amistad con sexo, que es una manera de confirmar que lo mejor en la vida es el desapego, y que se puede comer de algo y dejar un poco, sin llevárselo en el vergonzante paquetito de los que no quieren que nada se desperdicie. Es que la amistad entre hombres y mujeres es como un plazo fijo: uno deposita (confianza), con el tiempo se van creando intereses, y cuando hay urgencia, se retira lo acumulado. Y si la amiga está buena, mejor. Pero cuando uno no es agraciado, tiene amigas de la misma condición, y cuando el hambre -o la casualidad- apremiaron, y después de que pasara lo que tenía que pasar, y uno comió lo que tenía para comer, una chica poco agraciada es como una pizza fría, o mojada por el goteo de agua de estar adentro de la heladera: uno no la quiere ver más, pero da lástima tirarla. Ya cumplió su propósito: sacarnos el hambre. Pero si además, esa mina flasheó con uno, es aún peor: uno la va a tener que seguir viendo, y soportar lo enrarecido del trato hacia alguien que no nos importa, pero con quien uno se siente endeudado, o al menos medianamente agradecido. Y ahí están: contactos de Facebook que uno no quiere eliminar, risitas en la casilla de chat, el trato entre pegajoso y empalagoso, la dinámica desproporcionada de los vasos comunicantes en los que uno de los recipientes es eso, UNA FUERZA ABSORBENTE, DEMANDANTE, que gravita como una zona de baja presión atmosférica, un centro ciclónico que RECIBE nuestro aire, 'y me estás asfixiando, salí', la acreedora de una deuda que nunca fue tal PORQUE YO NO TE DEBO NADA, un polvo es un polvo, y no se le niega a nadie, no significa nada, son caramelos de vuelto, y... '¡Juira, Bicho!'


Wednesday, September 04, 2013

El Viejo Saltimbanqui (Fragmento)

'Partout la joie, le gain, la débauche; partout la certitude du pain pour les lendemains; partout l'explosion frénétique de la vitalité. Ici la misère absolue, la misère affublée, pour comble d'horreur, de haillons comiques, où la nécessité , bien plus que l'art, avait introduit le contratste. Il ne riait pas, le miserable! Il ne pleurait pas, il ne dansait pas, il ne gesticulait pas, il ne criait pas; il ne chantait aucune chanson, ni gaïe, ni lamentable, il n'implorait pas. Il était muet et immobile. Il avait renoncé, il avait abdiqué. Sa destiné était faite'. (Charles Baudelaire, Le Spleen De Paris)


     Por dondequiera, gozo, lucro, liviandad; por dondequiera, certidumbre de pan para mañana; por dondequiera, explosión frenética de la vitalidad. Aquí, miseria absoluta, miseria embozada, para colmo de horror, en harapos cómicos, en contraste traído, más que por el arte, por la necesidad. ¡No se reía aquel desgraciado! No lloraba, no bailaba, no gesticulaba, no gritaba, no cantaba ninguna canción, ni alegre, ni lamentable, ni imploraba tampoco. Estaba mudo, inmóvil; había renunciado, abdicado. Su destino estaba cumplido

Saturday, August 24, 2013

Justicia Poética




 Mis queridos contertulios: continuando con nuestra velada de revisionismo histérico y espantologías  varias, quisiera dirigir su atención por encima de esta linterna que me pongo debajo de la cara para parecer más fantasmagórico en la ubicua penumbra del local, y referirles la historia de GASPAR, el profesor de literatura. Era este un especímen como abundan en las grandes ciudades atestadas de gente medianamente educada, con pretensiones de seguir lo artificioso de una vocación artística, el berretín favorito de los hijos de la burguesía  finisecular, hijos de profesionales en ciencias humanísticas, a quienes la comodidad de su posición otorgó la gratuidad de la información y el privilegio de la formación cultural, y que, a pesar de no conocer la pobreza, se sentían atraídos por los desposeídos.
Cuando Gaspar se recibió de profesor de Literatura, quiso hacer algo distinto, por eso presentó un proyecto en la SECRETARIA DE CULTURA para coordinar ese caldero del Demonio, ese vientre de Leviathan  que dan en llamar TALLER LITERARIO (efecto de ulular de viento, efectuado por un theremin) Los alumnos que Gaspar atendía eran la ralea típica de un barrio desfavorecido: un desocupado, un ex adicto, una madre soltera, un minusválido por accidente laboral, y un ex presidiario. Gaspar comenzó por darles vía libre, y a manera ‘romper el hielo’ los alentó a que escribieran sin presiones de género o forma, un cuento. Les dio una semana, y al cabo de siete días, recogió los trabajos, y sin demasiada expectativa . Su sueño siempre había sido repartir nombres de autores como el viejo en ‘Perros de la Calle’, y que cada uno escribiera un cuento imitando el estilo del autor que le tocara en suerte; incluso imaginaba que con el tiempo, los  elegidos se irían asimilando tan bien sus estilos, que se metamorfosearían físicamente en los autores mismos: Mr Poe sería el glauco y grave señor de bigotes de West Virginia, por más que fuera de Ramos Mejía, Mr Crawley iría perdiendo el pelo para emular al calvo satanista, y Mrs Shelley sería la dulce y sedosa dama de mirada crepuscular y generosos pechos pálidos que se ganaba al profesor. Un malhumorado Gaspar se sentó a corregir los trabajos una noche de sábado, y no pudo irse a dormir sino hasta el otro día por la tarde. Los cuentos eran casi todos muy buenos: tramas bien planteadas, prosodia de  giros inesperados, finales bien resueltos. Los leyó  todos, una y otra vez. Los cuentos eran tan buenos, que sin demasiado pensarlo, como si no se tratase de su voluntad, como en un sueño, fue que decidió no presentarse más al taller, recopilar los cuentos a manera de una antología, en la que él mismo, Gaspar, el profesor de literatura, iba presentando a manera de compilador, los cuentos separados en capítulos con el nombre de pila de cada alumno como título de cada historia. La novela vendió muy bien, y los críticos hablaron del ‘debut del año’, ‘una obra prometedora’, ‘ingenio deslumbrante de forma y contenido’. Los autores, los alumnos de Gaspar, no recibieron nada en regalías, y no se enteraron de su éxito. Murieron cada uno olvidado en un hospital, en enfrentamientos con la policía, en accidentes callejeros, o de enfermedades, o vejez. Pero el acerbo destino, que a todos condena  con vara rasa, y al cual la Parca de la siega al decir de Catulo su faena imita, puso al mal escritor y peor pedagogo en la infernal marmita, a sorber con fruición los jugos de su propio caldo, ya que sin prisa pero sin pausa esta siendo cocinado en los fuegos del Averno, y en los propios fuegos fatuos de los vanidosos escritores, cagatintas y e impostores. Autores de autoayuda, historiadores sesgados, erotómanas del papel. Va Coehlo con dos yunques de los huevos colgados; JK Rowling lo acompaña, de igual suerte convertida en la bruja pervertida de sus relatos de paganismo berreta; Tom Wolffe, con el sempiterno traje blanco manchado de vómito de fernet, no está purgando el vicio de ser impecable en su prosa o en su vestir, sino que documenta una nueva Hoguera de las Vanidades. Vanitas Vanitatum Omnia Vanitas. Pacho O’Donell y Felipe Pigna, se soplan el escroto para conseguir algo de fresco, mientras Dan Brown sin mucho afán recita, ‘Serán historiadores, serán lampiños, pero esos huevos no son de niño’…Hasta otra entrega de ‘Los Cuentos del Muñeco Teresito’

                

Wednesday, August 07, 2013

A Scanner Darkly (fragmento)

'Charles Freck, cada vez más  deprimido con lo que pasaba a su alrededor, decidió, finalmente, matarse. No había ningún problema en los círculos que él frecuentaba con una decisión así. Se adquiría una generosa cantidad de sedantes, y se los tomaba con algún vino barato. La idea que tenía en mente pasaba por los objetos que iban a encontrar con él los futuros arqueólogos. Había pensado en eso más de lo que había pensado en decidir matarse. Lo encontrarían boca arriba en su cama junto a  una copia del 'Fountainhead' de Ayn Rand, y una inconclusa carta para Exxon protestando por cancelarle la tarjeta de crédito de combustible. De esa forma, habría de decirle algo al sistema, y conseguir algo con su muerte, más allá de lo que la muerte le quitara. A último momento cambió de idea acerca de algo importante y decidió tragar las píldoras con un vino respetable, en vez de un Ripple,  o  un Thunderbird. Así es que, en un último paseo, fue hasta la licorería de Tiny, que se especializaba en vinos finos, y compró una botella de merlot 'Manantial de Azaleas', que le costó casi setenta dólares. De regreso en casa, descorchó el vino, lo dejó orearse, tomó unas pocas copas, trató de pensar algo significativo, pero no pudo, y luego, con un gran trago de merlot, tomó todas las pastillas de una sola vez. Se sintió engañado, cuando, en vez de apagarse sin más, empezó a alucinar. Lo que supo después es que, junto a su cama, había una criatura de otro mundo, mirándolo con gesto desaprobador.

FRECK:  ¿Vas a leerme mis pecados? Va a llevar como mil horas

CRIATURA:  Tus pecados te serán leídos en turnos sin cesar a lo largo de toda la eternidad por lo que la lista nunca terminará (comienza a leer) 'Los pecados de Freck'

Charles Freck deseó poder volver a la última media hora de su vida

CRIATURA: (sigue leyendo) '....Robo de cortauñas...', '...a sabiendas y con intención golpeaste a tu hermanita, Evelyn, siendo ella un bebé'...' Diciembre, el robo de los presentes navideños...', '...un millón de mentiras...'

Un millón de años después, habían llegado al sexto grado, el año en que descubrió la masturbación

CRIATURA: (sigue leyendo) 'Catorce de noviembre, percodan, vicodin, cocaína'

Charles Freck pensó, 'Por lo menos me conseguí un buen vino'